Deudas

Qué pasa si no pago la tarjeta de crédito

MundoOfertas · Actualizado · 14 min de lectura

Te ha pasado factura un mes complicado y el recibo de la tarjeta se ha quedado sin cargar. O peor: llevas dos o tres meses sin poder hacer frente al mínimo y ya no sabes si contestar al banco o esconder la cabeza. La primera pregunta que te asalta es siempre la misma: ¿qué pasa exactamente si no pago la tarjeta de crédito? La respuesta corta es que nada catastrófico ocurre el primer día, pero el reloj empieza a correr en tu contra desde el minuto uno, y cuanto más tardes en actuar, más caro y más largo será el proceso para salir de ahí.

Esta guía recorre, paso a paso y con cifras reales del mercado español, todo lo que sucede desde que se queda un recibo sin pagar hasta el peor escenario posible (el embargo), pasando por los ficheros de morosos, la prescripción de la deuda y, sobre todo, las salidas que sí funcionan: negociar directamente con el banco, reunificar deudas o acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad. Vamos a lo concreto, sin rodeos ni disclaimers vacíos.

¿Qué pasa exactamente el primer día que no pagas la tarjeta?

El mismo día en que el banco intenta cargar el recibo y no hay saldo suficiente, ocurren tres cosas casi automáticas: la entidad marca el pago como devuelto, empieza a devengar intereses de demora sobre el importe pendiente y, en la mayoría de los casos, bloquea la tarjeta para nuevas compras hasta que regularices la situación.

Ojo con un matiz que mucha gente pasa por alto: si solo pagas el mínimo de la tarjeta (algo habitual en las modalidades revolving), no estás impagando técnicamente, pero sí estás alimentando una deuda que crece cada mes porque los intereses se aplican sobre un capital que apenas baja. La diferencia entre "no pagar" y "pagar de menos" es importante porque el primer caso activa alertas de impago formal y el segundo puede pasar desapercibido durante años mientras la deuda se dispara en silencio.

En cualquier caso, ese primer recibo devuelto suele llevar aparejada también una comisión por descubierto o por reclamación de posiciones deudoras, que bancos como CaixaBank, Santander o BBVA suelen fijar entre 30 y 40 euros por evento, siempre que respeten los límites de proporcionalidad que exige la normativa de transparencia bancaria y la propia jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre comisiones abusivas.

Cuánto puede llegar a costarte la deuda: intereses y comisiones reales

Una deuda de tarjeta impagada crece mucho más rápido que un préstamo personal normal, y la razón está en el tipo de interés. Según el Banco de España (boletín estadístico, datos de febrero de 2026), el tipo efectivo de las tarjetas revolving se sitúa en torno al 18,2%, frente a un 6-12% TAE habitual en los préstamos personales convencionales. En la práctica, muchas tarjetas revolving comercializadas hoy tienen una TAE de entre el 19% y el 30%, según el emisor y el perfil del cliente.

Hagamos números para que se entienda de verdad. Si debes 2.000 euros en una revolving al 24% TAE y solo pagas una cuota mínima de 60 euros al mes, buena parte de ese pago se va en intereses y el capital baja tan despacio que puedes tardar más de 5 años en liquidar la deuda, pagando en total muchísimo más de lo que pediste prestado en origen. Es el motivo por el que este producto tiene tan mala fama entre asociaciones de consumidores como la OCU.

¿Y si es una tarjeta de crédito normal (no revolving) y pagas todo el saldo al final de mes? Ahí no hay coste de financiación mientras no incumplas el plazo. El problema llega cuando te retrasas: en ese momento se aplica el interés de demora pactado en el contrato, que suele rondar el mismo nivel que el interés remuneratorio o incluso superarlo ligeramente.

¿Puede ser ilegal el interés que te están cobrando?

Sí, y de hecho es una de las reclamaciones más habituales en España. El Tribunal Supremo estableció en su sentencia de febrero de 2023 que una tarjeta revolving es usuraria cuando su TAE supera en más de 6 puntos porcentuales el tipo medio de mercado publicado por el Banco de España en el momento de la contratación. Si firmaste tu tarjeta cuando el tipo medio rondaba el 20% y tu TAE está por encima del 26%, tienes bastantes papeletas para que un juez declare el contrato nulo por usura, lo que te obligaría solo a devolver el capital prestado, sin intereses ni comisiones. Este criterio consolida el que ya había marcado el propio Supremo en sentencias anteriores (STS 149/2020, entre otras) y es el argumento que usan despachos especializados para tumbar miles de contratos de revolving cada año.

Para comprobarlo tú mismo, necesitas dos datos: la TAE exacta que figura en tu contrato (no el interés nominal, que suele ser más bajo y engañoso) y el tipo medio publicado por el Banco de España para tarjetas revolving en el trimestre en que firmaste. Si la diferencia supera los 6 puntos, merece la pena que un abogado especializado revise tu caso antes de seguir pagando religiosamente cada mes.

Ficheros de morosos: cuándo entras en ASNEF, RAI o BADEXCUG

No, no te incluyen en un fichero de morosos por retrasarte un mes. Para que tus datos aparezcan en ASNEF, RAI o BADEXCUG tienen que cumplirse varios requisitos a la vez: que la deuda sea cierta, vencida y exigible, que supere un importe mínimo (normalmente 50 euros), y que el banco te haya requerido el pago previamente e informado de que va a incluirte en el fichero si no regularizas.

En la práctica, la mayoría de entidades esperan entre 60 y 90 días de impago antes de dar ese paso, aunque no hay un plazo legal único y cada banco aplica su propio protocolo interno. Una vez dentro, tus datos figuran en el fichero mientras la deuda siga viva, con un máximo legal de 5 años desde que dejó de ser exigible (por pago o por prescripción), según establece el Reglamento de Protección de Datos y la LOPDGDD.

Estar en un fichero de morosos no te manda a la cárcel ni te embarga nada automáticamente, pero sí te cierra casi todas las puertas de financiación: hipotecas, préstamos personales y hasta algunas tarjetas nuevas se deniegan de forma casi automática mientras figures ahí. Si quieres comprobar hoy mismo si tienes alguna deuda pendiente sin saberlo, puedes consultarlo gratis siguiendo esta guía para saber si tienes deudas pendientes.

Qué hace el banco antes de ir a juicio: la vía extrajudicial

Antes de pisar un juzgado, el banco intentará cobrar por la vía amistosa, y esta fase puede alargarse varios meses. Primero llegan las llamadas y los SMS del propio departamento de recobros de la entidad. Si la deuda se prolonga, es habitual que el banco venda la cartera de morosidad o encargue la gestión a una empresa de recobro externa (Intrum, Lindorff, EOS Spain o similares), que actuará en su nombre.

Estas empresas tienen límites muy claros marcados por la normativa de protección al consumidor y vigilados por la CNMC en lo que respecta a prácticas comerciales: no pueden llamarte a horas intempestivas, no pueden amenazarte con acciones que no vayan a ejecutar, ni contactar con tu entorno laboral o familiar para presionarte. Si sientes que se están pasando de la raya, te interesa leer qué puede y qué no puede hacer una empresa de recobro antes de responder a nada.

Esta fase es, sinceramente, el mejor momento para negociar. Un banco prefiere cobrar el 60% de una deuda ahora que litigar dos años por el 100% con el riesgo de no cobrar nada si acabas en insolvencia. Muchas quitas de entre el 30% y el 50% se cierran precisamente en esta fase extrajudicial, antes de que nadie meta un abogado de por medio. Aquí hay truco, y pocos lo cuentan: cuanto más cerca esté el banco de tener que provisionar tu deuda como fallida en sus cuentas, más dispuesto está a aceptar un descuento agresivo con tal de cerrar el expediente.

El procedimiento judicial: monitorio, ejecución y embargo

Si la vía amistosa no funciona, el banco puede acudir al juzgado mediante un procedimiento monitorio, regulado en el artículo 815 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Es un proceso pensado para deudas dinerarias líquidas y documentadas, como el saldo de una tarjeta, y es más rápido y barato que un juicio ordinario.

Una vez que el juzgado admite la petición, te notifica y tienes 20 días hábiles para pagar, oponerte o no hacer nada. Si no respondes, el juzgado despacha directamente la ejecución, es decir, autoriza al banco a embargar. Si te opones alegando que la deuda es incorrecta, usuraria o ya está prescrita, el caso pasa a un juicio declarativo donde sí se entra a valorar el fondo del asunto, y ahí es donde suelen prosperar los argumentos de usura en revolving que veíamos antes.

Cuando llega el embargo, la ley protege una parte de tus ingresos: el Salario Mínimo Interprofesional es inembargable en su totalidad, y a partir de ahí se aplican los tramos crecientes del artículo 607 de la LEC. También pueden embargarte el saldo de la cuenta bancaria por encima de ese mínimo protegido, y si tienes varias cuentas en distintos bancos, el embargo puede notificarse a todas ellas simultáneamente. Si quieres el desglose completo de tramos y porcentajes, tienes toda la mecánica explicada en esta guía sobre el embargo de nómina por deudas.

Un detalle que casi nadie explica bien: el embargo no es instantáneo ni sorpresa total. Antes de ejecutarlo, recibes notificación judicial, así que si en algún momento del proceso decides negociar, pagar o pedir un aplazamiento, todavía puedes evitar que llegue a materializarse.

¿Prescribe la deuda de una tarjeta de crédito?

Sí, prescribe a los 5 años desde que fue exigible, según el artículo 1964.2 del Código Civil tras la reforma de la Ley 42/2015. Pero hay una trampa que arruina esta expectativa a mucha gente: el plazo se interrumpe (y vuelve a empezar de cero) cada vez que el acreedor te reclama formalmente la deuda o tú reconoces de alguna forma que existe, por ejemplo pagando aunque sea una parte simbólica.

Por eso, en la práctica, la mayoría de deudas de tarjeta no llegan a prescribir nunca: los bancos y las empresas de recobro tienen sistemas automatizados que reclaman justo antes de que se cumpla el plazo. Si te reclaman una deuda que crees que ya ha prescrito, no te limites a ignorarlo; tienes que oponerte formalmente por escrito, con fecha y acuse de recibo, y si acaba en monitorio, alegar la prescripción como motivo de oposición. Aquí tienes el procedimiento completo si te reclaman una deuda que crees prescrita.

Qué puedes hacer si no puedes pagar (antes de que llegue a mayores)

La peor decisión, con diferencia, es no hacer nada y dejar que el banco actúe en piloto automático. Tienes al menos tres caminos reales, y no son excluyentes entre sí.

Negociar una quita directamente con el banco. Antes de que la deuda pase a vía judicial, casi todas las entidades (Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, ING, Openbank) tienen departamentos de recuperación amistosa dispuestos a aceptar un pago único con descuento, sobre todo si la cuenta lleva meses sin actividad y el banco prevé dificultades de cobro. Pedir por escrito una propuesta de quita, con un importe concreto y un plazo de pago inmediato, suele funcionar mejor que simplemente decir que no puedes pagar.

Reunificar tus deudas en una sola cuota. Si arrastras varias tarjetas y préstamos a la vez, agruparlos en una única operación con un plazo más largo puede bajar tu cuota mensual de forma notable, aunque encarezca el coste total del crédito. Puedes simular cuánto bajaría tu cuota mensual con el simulador de deudas de MundoOfertas y ver de un vistazo si te compensa reunificar antes de dar cualquier paso.

Acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad. Si tu situación va más allá de una tarjeta y arrastras un sobreendeudamiento generalizado sin capacidad real de pago, este mecanismo legal permite cancelar tus deudas ante un juzgado, incluidas las de tarjetas de crédito, cumpliendo unos requisitos concretos de buena fe e insolvencia. Tienes toda la letra pequeña, requisitos y plazos en nuestra guía sobre la Ley de Segunda Oportunidad.

Si lo que necesitas es una alternativa de financiación más barata que la tarjeta mientras resuelves el resto (por ejemplo, para agrupar el gasto en una cuota fija y previsible), compara antes en el comparador de créditos de MundoOfertas para no acabar sustituyendo un problema caro por otro igual de caro.

Diferencia entre tarjeta de crédito normal y tarjeta revolving

Aunque a simple vista parecen lo mismo, el comportamiento ante un impago cambia bastante según el tipo de tarjeta. Con una tarjeta de crédito clásica, si pagas el total cada mes no hay coste financiero; el problema aparece solo si te retrasas o dejas de pagar, momento en que empieza a devengarse el interés de demora. Con una tarjeta revolving, en cambio, el aplazamiento es la forma habitual de uso: pagas un porcentaje o una cuota fija cada mes y el resto se financia automáticamente a un tipo de interés alto (esos TAE del 19% al 30% de los que hablábamos antes), esté todo al día o no.

Esto significa que una revolving puede convertirse en una bola de nieve incluso sin que técnicamente haya ningún impago: si tus pagos mensuales apenas cubren los intereses generados, el capital pendiente no baja, o baja muy despacio. Es la trampa clásica de este producto y el motivo por el que tantas sentencias del Tribunal Supremo han terminado anulando contratos revolving por usura. La verdad es que muchas personas contratan una revolving pensando que es una tarjeta de crédito normal, sin que nadie les explique bien la diferencia en el momento de la firma.

¿Te afecta esto a la hipoteca, al alquiler o a un trabajo futuro?

Sí, aunque de forma indirecta. Una deuda de tarjeta impagada no aparece en tu nómina ni se comunica a tu empresa, así que no pierdes tu trabajo actual por esto. El problema llega cuando intentas acceder a nueva financiación: la CIRBE del Banco de España registra tus préstamos y avales activos, y cualquier banco que estudie tu hipoteca o tu próximo préstamo personal va a consultarla junto con ASNEF antes de aprobar nada. Estar en un fichero de morosos, aunque sea por unos cientos de euros, es motivo casi automático de denegación en la mayoría de entidades, desde bancos tradicionales hasta plataformas online como Openbank o ING.

Para alquilar un piso el efecto es más indirecto: la mayoría de propietarios y agencias no consultan ASNEF de forma sistemática, pero si piden un aval bancario o una garantía de rentas, el banco que emite ese aval sí va a mirar tu historial crediticio antes de concedértelo. En resumen, la deuda de tarjeta no te condena de por vida, pero mientras siga activa te va a complicar cualquier operación financiera nueva, así que cuanto antes la resuelvas (pagándola, negociándola o reclamándola si es usuraria) antes recuperas ese margen de maniobra.

Errores que empeoran tu situación

  • Ignorar las cartas y llamadas. No contestar no hace que la deuda desaparezca; solo te resta margen de negociación cuando finalmente actúes.
  • Pedir un préstamo rápido para tapar el agujero. Sustituir una deuda cara por otra más cara (algunos minicréditos superan con creces el 100% TAE) multiplica el problema en lugar de resolverlo.
  • Reconocer la deuda por error cuando ya iba a prescribir. Contestar de cualquier forma a una reclamación, incluso para negarla mal, puede interrumpir la prescripción si no se hace correctamente.
  • No revisar si el contrato es usurario. Muchas personas asumen la deuda al completo sin comprobar si el interés pactado en su revolving supera el límite marcado por el Tribunal Supremo.
  • Dejar que llegue el embargo sin haber intentado negociar antes. Una vez hay sentencia, el margen para pactar una quita se reduce mucho.
  • Pagar solo lo mínimo mes tras mes sin plan de salida. Es la forma más discreta de arruinarte: no hay impago formal, pero la deuda crece sin que lo notes hasta que ya es enorme.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si no pago la tarjeta de crédito durante varios meses?

La deuda crece por los intereses de demora, es probable que entres en un fichero de morosos como ASNEF, y si el impago se prolonga, el banco puede reclamarla judicialmente mediante un procedimiento monitorio que, si no se resuelve, termina en embargo de nómina o cuenta bancaria.

¿Me pueden embargar la casa por no pagar una tarjeta de crédito?

No es lo habitual, porque primero se embargan nómina y cuentas bancarias. Solo si esos bienes no cubren la deuda y el importe es muy elevado, un juez podría autorizar el embargo de otros bienes, incluida la vivienda, aunque en la práctica esto es raro tratándose solo de deuda de tarjeta.

¿Cuánto tiempo tarda un banco en denunciarte por no pagar la tarjeta?

No existe un plazo fijo. Muchas entidades esperan entre 6 y 12 meses de gestión amistosa antes de acudir a un juzgado, aunque bancos que venden su cartera de morosidad a fondos de inversión pueden ver acelerado el proceso porque el nuevo titular de la deuda actúa con otros criterios.

¿Puedo negociar directamente una quita con el banco?

Sí, y es de las mejores opciones disponibles. Proponer por escrito un pago único con descuento (habitualmente entre el 30% y el 50% del total) suele tener buena acogida antes de que la deuda pase a vía judicial, porque al banco le compensa cobrar algo seguro frente a litigar sin garantía de cobro.

¿Qué pasa si la tarjeta era revolving y el interés era muy alto?

Puede ser declarada usuraria si la TAE supera en más de 6 puntos porcentuales el tipo medio de mercado del Banco de España en el momento de la firma. Si un juez lo declara nulo, solo tendrías que devolver el capital prestado, sin los intereses ni comisiones acumulados.

¿Afecta a mi pareja o familia si yo no pago la tarjeta?

Solo si son titulares o avalistas de la tarjeta. Si la deuda es únicamente tuya, tu pareja o familiares no responden legalmente de ella, aunque un régimen de bienes gananciales sí puede complicar el reparto de responsabilidades en caso de embargo.

En resumen

No pagar la tarjeta de crédito no es el fin del mundo si actúas pronto, pero cada mes que pasa sin hacer nada suma intereses, acerca la entrada en un fichero de morosos y reduce tu margen para negociar. Si ya arrastras varias deudas y no ves la salida por ti mismo, el primer paso realista es ponerle números encima de la mesa: prueba el simulador de deudas de MundoOfertas y descubre en un minuto si reunificar te baja la cuota, o si tu situación encaja en la Ley de Segunda Oportunidad para cancelar la deuda por vía judicial.

Guía de MundoOfertas elaborada a partir de fuentes públicas. La información es orientativa y no constituye asesoramiento financiero ni legal. ¿Has visto un error? Avísanos · Sobre MundoOfertas.