Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa
Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa
Respuesta rápida: cargar un coche eléctrico en casa suele costar entre 4 y 10 euros por una recarga completa de una batería media, aunque la cifra depende de su capacidad, del consumo del vehículo y del precio que pagues por cada kWh. Para recorrer 100 kilómetros, una referencia razonable está entre 2,50 y 5 euros con una tarifa doméstica normal. Si cargas en las horas baratas y sumas las pérdidas de energía, puedes acercarte a la parte baja. La forma correcta de calcularlo es multiplicar los kWh que necesita el coche por el precio real de tu electricidad y añadir aproximadamente un 10 % de pérdidas.
Comprar un coche eléctrico suele venir acompañado de una promesa sencilla: gastar menos en cada desplazamiento. La duda aparece cuando llega la primera factura de la luz. El coche no tiene una tarifa de combustible visible ni un precio único en el surtidor, y es fácil confundir el tamaño de la batería con el coste real de usarla.
La cuenta tampoco termina en el precio del cargador. Importan la tarifa contratada, la potencia disponible, el consumo del modelo, la temperatura, el tipo de enchufe y la energía que se pierde durante la recarga. Dos conductores con el mismo coche pueden pagar cantidades distintas cada mes porque cargan en horarios diferentes o recorren distancias muy distintas.
Esta guía explica cómo hacer el cálculo con números, qué diferencia hay entre cargar en un enchufe y usar un wallbox, cuánto puede aumentar la factura mensual y qué revisar antes de cambiar de tarifa. Los precios y ejemplos comerciales se han revisado el 15 de agosto de 2026. Son referencias orientativas, no una oferta vinculante.
El cálculo correcto en una frase
El coste de cargar un coche eléctrico en casa se obtiene así:
Coste de la recarga = energía que necesita la batería en kWh × precio del kWh, incluyendo las pérdidas.
Si una batería necesita recibir 50 kWh y pagas 0,18 euros por kWh, la cuenta teórica es de 9 euros. Con unas pérdidas del 10 %, la energía tomada de la red será cercana a 55 kWh y el coste real rondará los 9,90 euros.
La batería no es un depósito que se llene sin más. Parte de la electricidad se transforma en calor y se consume en el cargador, la electrónica y la gestión térmica. Por eso no conviene multiplicar únicamente la capacidad anunciada por el precio de la luz.
Cuánto cuesta una carga completa en casa
La capacidad de las baterías cambia mucho entre modelos. Las utilitarias eléctricas pueden tener alrededor de 30 o 40 kWh, mientras que un SUV o un vehículo con mucha autonomía puede superar los 70 kWh. Esta tabla sirve para hacerse una idea con un precio de 0,18 euros por kWh y un 10 % de pérdidas.
| Batería útil | Energía aproximada de la red | Coste orientativo |
|---|---|---|
| 30 kWh | 33 kWh | 5,94 € |
| 40 kWh | 44 kWh | 7,92 € |
| 50 kWh | 55 kWh | 9,90 € |
| 60 kWh | 66 kWh | 11,88 € |
| 75 kWh | 82,5 kWh | 14,85 € |
Estos importes representan una carga desde muy baja batería hasta el máximo. En el uso diario casi nunca necesitas llenar del 0 al 100 %. Si gastas un 30 % de una batería de 60 kWh, la energía que debes recuperar será aproximadamente 18 kWh. Con pérdidas y el mismo precio, pagarías unos 3,56 euros.
La cifra final puede ser menor si cargas cuando tu tarifa es más barata o mayor si utilizas una tarifa con un precio elevado durante el día. También puede variar por temperatura, antigüedad de la batería y potencia de carga.
Cuánto cuesta recorrer 100 kilómetros
Para comparar un coche eléctrico con uno de gasolina resulta más útil el coste por distancia que el de una carga completa. Un coche eléctrico eficiente puede consumir 14 kWh por cada 100 kilómetros. Un modelo grande, con frío, lluvia o mucha autopista, puede superar los 20 kWh.
La fórmula es directa:
Coste cada 100 km = consumo del coche en kWh por 100 km × precio del kWh × 1,10.
Con un consumo de 17 kWh por 100 km y un precio de 0,18 euros, el cálculo es 17 × 0,18 × 1,10, es decir, 3,37 euros cada 100 kilómetros.
| Consumo del coche | A 0,15 €/kWh | A 0,18 €/kWh | A 0,25 €/kWh |
|---|---|---|---|
| 14 kWh/100 km | 2,31 € | 2,77 € | 3,85 € |
| 17 kWh/100 km | 2,81 € | 3,37 € | 4,68 € |
| 20 kWh/100 km | 3,30 € | 3,96 € | 5,50 € |
| 24 kWh/100 km | 3,96 € | 4,75 € | 6,60 € |
En ciudad y con temperaturas suaves, el consumo puede acercarse al dato homologado. En autopista, con calefacción o aire acondicionado y en invierno, es prudente hacer cuentas con un margen mayor. El dato que necesitas es el consumo real que muestra el coche después de varias semanas, no solo el valor de laboratorio.
Cuánto aumenta la factura de la luz al mes
La respuesta depende de los kilómetros recorridos. Un ejemplo ayuda a situarlo. Imagina que haces 1.200 kilómetros al mes y tu coche consume 18 kWh por cada 100 kilómetros. Necesitarás 216 kWh para moverlo. Si añadimos un 10 % de pérdidas, la red entregará unos 238 kWh.
Con distintos precios efectivos, el gasto sería aproximadamente este:
| Precio efectivo del kWh | Coste mensual del coche |
|---|---|
| 0,12 € | 28,56 € |
| 0,15 € | 35,70 € |
| 0,18 € | 42,84 € |
| 0,25 € | 59,50 € |
El precio efectivo debe incluir el coste de energía que realmente corresponde a esas horas. No siempre coincide con el precio destacado en un anuncio, porque la factura puede incluir término de potencia, impuestos, alquiler del contador y servicios adicionales. Para comparar la recarga entre tarifas, usa el precio del kWh aplicable al horario en que cargarás y después revisa el coste fijo por separado.
Si recorres solo 600 kilómetros al mes, divide aproximadamente esas cifras entre dos. Si recorres 2.000 kilómetros, multiplícalas por 1,67. La ventaja de este método es que permite adaptar la cuenta a tu vida real.
Qué precio del kWh debes utilizar
No uses automáticamente la media de internet ni el precio de una tarifa que no tienes. Mira una factura reciente y comprueba el término de energía, los periodos horarios y los servicios que aparecen contratados.
Si tienes una tarifa con precio estable
La cuenta es más sencilla. Multiplica la energía que tomará el coche por el precio del kWh contratado y añade las pérdidas. La ventaja es que sabes cuánto costará cada recarga sin estar pendiente del reloj. La desventaja es que quizá no sea la opción más barata si puedes cargar siempre de madrugada.
Si tienes discriminación horaria
El coste cambia según el periodo. Una tarifa con horas valle puede reducir mucho el precio de la recarga si el coche duerme en un garaje y puede programarse. Pero no conviene contratarla solo por el coche sin mirar el resto de la vivienda.
Si desplazas la lavadora, el lavavajillas o el termo a las mismas horas, el ahorro potencial mejora. Si la mayor parte de tu consumo ocurre en el periodo caro, una tarifa nocturna puede terminar decepcionando.
Si estás en el mercado regulado
El precio puede variar y no tienes una cifra fija para todo el mes. Cargar cuando el coste horario es menor puede ser interesante, pero necesitas una aplicación, un cargador programable o la disciplina de consultar los periodos. La previsibilidad es menor y la cuenta requiere más seguimiento.
Antes de cambiar, puedes revisar el conjunto de opciones en el comparador de luz y gas de MundoOfertas. La tarifa adecuada no es necesariamente la que anuncia el kWh más bajo, sino la que encaja con tus horarios, consumo anual y condiciones.
Enchufe normal o wallbox
Un coche eléctrico puede cargarse con un enchufe doméstico, pero eso no significa que ambas soluciones sean equivalentes.
Cargar en un enchufe doméstico
El enchufe convencional suele trabajar con una potencia limitada. Es una solución útil para quien recorre pocos kilómetros, tiene muchas horas por delante y cuenta con una instalación revisada. Puede recuperar una cantidad moderada de energía durante la noche, aunque una batería grande tardará bastante.
No uses alargadores de poca calidad, regletas ni conexiones que se calientan. El enchufe debe estar en buen estado, protegido y preparado para una carga prolongada. Si la instalación es antigua o tienes dudas sobre la línea, un electricista debe revisarla.
Instalar un wallbox
Un wallbox es un punto de recarga fijo que controla mejor la potencia y ofrece funciones como programación, protección, identificación de usuario o gestión desde una aplicación. No crea electricidad más barata por sí mismo. Su ahorro aparece cuando permite cargar con seguridad en las horas más convenientes y evita depender de un punto público.
El precio de instalación puede variar mucho según la distancia entre el cuadro y la plaza, la sección del cable, la necesidad de protecciones, la obra y si el garaje es privado o comunitario. Pide un presupuesto desglosado. El coste de compra del equipo no es el coste total de ponerlo en funcionamiento.
¿El wallbox consume más?
No necesariamente. La potencia de carga puede ser mayor, pero la energía necesaria para recorrer una distancia es parecida. Si el coche toma 20 kWh, pagará aproximadamente esos 20 kWh más pérdidas tanto con un enchufe lento como con un wallbox. La diferencia está en el tiempo, el control y la seguridad.
Potencia contratada y carga del coche
Una preocupación habitual es que salten los plomos al conectar el coche. El riesgo aumenta si cargas a la vez que funcionan el horno, el termo, la vitrocerámica y otros aparatos de alta potencia.
Un wallbox inteligente puede reducir la potencia de carga cuando detecta que la vivienda está consumiendo mucho. Así aprovecha la potencia disponible sin superar el límite. También puedes programar la recarga en horas de menor uso.
Subir la potencia contratada puede resolver el problema, pero añade un coste fijo a todas las facturas. Antes de pedir el cambio, observa tu consumo máximo y comprueba si el cargador permite ajustar la intensidad. A veces basta con cargar a una potencia más baja durante más tiempo.
La decisión depende de tu rutina. Si el coche permanece diez horas en casa cada noche, quizá no necesites una carga rápida. Si solo tienes dos horas y recorres muchos kilómetros, la potencia disponible adquiere más importancia.
¿Sale más barato cargar en casa o en público?
En general, cargar en casa suele ser más barato, especialmente si puedes aprovechar una tarifa con precio reducido. Los puntos públicos cobran por kWh, por tiempo, por sesión o mediante una combinación de conceptos. Los cargadores rápidos y ultrarrápidos suelen ser más caros porque pagas velocidad, infraestructura y disponibilidad.
La carga pública puede tener sentido durante un viaje, cuando no tienes plaza con enchufe o cuando necesitas recuperar autonomía en poco tiempo. No la uses como referencia para calcular el coste habitual del coche si la mayor parte de las recargas se harán en casa.
Hay que distinguir también una promoción de un precio estable. Un punto gratuito en un centro comercial puede exigir una compra, tener límite de tiempo o no estar disponible cuando llegas. Es una oportunidad puntual, no una base segura para tu presupuesto.
Cómo ahorrar al cargar un coche eléctrico
Programa la recarga
Si tu tarifa tiene franjas más económicas, programa el coche o el wallbox para empezar cuando comience ese periodo. La programación evita depender de la memoria y reduce el riesgo de cargar a una hora cara.
No llenes siempre la batería al máximo
Para el uso diario, muchos fabricantes recomiendan mantener un límite de carga que proteja la batería, salvo que necesites toda la autonomía. Recuperar solo la energía que vas a utilizar evita pagar por una carga innecesaria y deja margen para aprovechar horarios baratos.
Calcula con tu consumo real
Registra durante un mes los kilómetros, los kWh y el importe. Los datos del cuadro del coche pueden no coincidir exactamente con el contador de la vivienda, así que aplica un margen razonable. Con cuatro semanas de observación tendrás una referencia mejor que cualquier media.
Revisa la tarifa completa
Una tarifa con kWh barato puede llevar una cuota fija alta, mantenimiento o permanencia. Suma el coste anual de la vivienda y del coche. Si solo miras el precio de cada recarga, puedes elegir una oferta que no reduce tu factura total.
La guía sobre la mejor tarifa de luz para un coche eléctrico te ayuda a ordenar los criterios que debes comparar.
Ajusta la potencia de carga
Cargar a la máxima potencia no siempre reduce el coste. Si el coche duerme muchas horas, una intensidad menor puede ser suficiente y evita ampliar la potencia de la vivienda. La velocidad solo importa cuando necesitas el vehículo pronto.
Evita pensar solo en el precio de compra
Un cargador barato que necesita una instalación complicada puede salir más caro que un equipo algo mejor con un presupuesto claro. Pregunta por protecciones, cableado, garantía, mantenimiento y compatibilidad antes de decidir.
Cómo instalar un cargador en un garaje comunitario
En España, quien tiene una plaza en un garaje comunitario puede plantear la instalación de un punto de recarga para uso propio. El procedimiento y la documentación dependen de la finca, la instalación y la normativa aplicable, pero no conviene empezar comprando el equipo.
Primero comunica por escrito a la comunidad tu intención y solicita un presupuesto de un instalador habilitado. El trazado del cable, el acceso al cuadro, la distancia y la necesidad de atravesar zonas comunes condicionan el precio. Si la plaza es alquilada, necesitarás coordinarlo también con el propietario.
Pide que el presupuesto aclare quién paga el consumo, cómo se mide, qué ocurre si otro vecino quiere usar el recorrido y quién se responsabiliza del mantenimiento. El contador individual o un sistema de medición separado evita discusiones posteriores.
Errores que inflan el presupuesto
Confundir capacidad con autonomía real
Una batería grande permite recorrer más kilómetros, pero también cuesta más llenarla. Para saber cuánto pagarás, combina capacidad, consumo y distancia. No compares dos modelos solo por sus kWh.
Ignorar las pérdidas
Si multiplicas 50 kWh por 0,15 euros y esperas pagar 7,50 euros exactos, probablemente subestimes la factura. Añadir entre un 8 y un 15 % es una aproximación razonable para hacer previsiones domésticas.
Contratar una tarifa sin revisar el resto de la casa
El coche puede convertirse en el mayor consumo del hogar. Una tarifa que era adecuada para dos personas quizá deje de serlo cuando añades cientos de kWh mensuales. Recalcula el conjunto.
Subir potencia antes de probar horarios
Antes de pagar más cada mes, prueba a cargar de madrugada, reducir la intensidad y usar la gestión dinámica del wallbox. Si aun así no tienes margen, entonces estudia un cambio de potencia.
Usar un precio promocional como si fuera permanente
Comprueba la duración de los descuentos, el precio después de la promoción, la permanencia y los servicios añadidos. Guarda la fecha de revisión de la oferta.
Un ejemplo completo para decidir
María recorre 1.000 kilómetros al mes con un coche que consume 17 kWh cada 100 kilómetros. El consumo teórico es de 170 kWh. Con un 10 % de pérdidas, necesitará unos 187 kWh de la red.
Con una tarifa que aplica 0,14 euros por kWh en las horas de carga, el coche añadirá unos 26,18 euros al mes. Si solo pudiera cargar a 0,24 euros, el coste sería de 44,88 euros. La diferencia anual entre ambos escenarios supera los 224 euros, sin contar posibles cambios de precios.
Si para conseguir el precio barato tuviera que contratar un servicio adicional de 12 euros al mes, la ventaja se reduciría a 80 euros anuales. Por eso la comparación debe incluir el coste fijo, la energía de toda la vivienda y las condiciones de la tarifa.
María no necesita necesariamente un cargador de 11 kW. Si el coche permanece ocho horas en el garaje, una potencia menor puede recuperar los kilómetros diarios sin aumentar la potencia contratada. El equipo más caro solo tendría sentido si necesita recargar deprisa o quiere funciones concretas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa desde cero?
Una batería de 40 kWh puede costar alrededor de 8 euros con un precio de 0,18 euros por kWh y pérdidas incluidas. Una de 60 kWh puede acercarse a 12 euros. El importe exacto depende de la tarifa, la capacidad utilizable y el porcentaje de batería que recuperes.
¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico cada 100 km?
En casa, una referencia habitual está entre 2,50 y 5 euros por cada 100 kilómetros. Un modelo eficiente y una tarifa barata pueden bajar de esa horquilla. Un SUV en autopista, con frío o con un precio alto del kWh puede superarla.
¿Es más barato cargar de noche?
Solo si tu tarifa ofrece un precio menor durante la noche o si el precio horario del periodo regulado resulta favorable. No existe una regla universal. Comprueba los horarios y el precio aplicable en tu contrato antes de programar la recarga.
¿Puedo cargar el coche en un enchufe normal?
Sí, siempre que el fabricante lo permita y la instalación sea adecuada. La carga será lenta y el enchufe trabajará durante muchas horas. No uses regletas ni alargadores improvisados y pide una revisión si la instalación es antigua, se calienta o comparte línea con aparatos potentes.
¿Merece la pena instalar un wallbox?
Puede compensar si cargas con frecuencia, tienes una plaza estable y quieres seguridad, control de horarios y mayor potencia. No abarata por sí mismo el kWh. Su rentabilidad depende de cuántas recargas evites en puntos públicos y del coste total de instalación.
¿Hay que cambiar de tarifa al comprar un coche eléctrico?
No siempre. Si tu tarifa actual tiene un precio razonable y puedes cargar en un horario conveniente, quizá no necesites cambiar. Haz primero una simulación con tus kilómetros, consumo y horarios. Después compara el coste anual completo.
Conclusión
Cargar un coche eléctrico en casa suele ser bastante más barato que hacerlo en un punto público, pero no existe una cifra única. Para calcularlo bien necesitas tres datos: consumo real del vehículo, kilómetros mensuales y precio del kWh en las horas en que cargarás. Añade las pérdidas y separa el coste de la instalación del coste de la energía.
Si tienes garaje, puedes programar la carga y tu tarifa encaja con tus horarios, el coste por 100 kilómetros puede quedar en unos pocos euros. Si cargas siempre fuera de casa, recorres mucha autopista o pagas un precio alto por la electricidad, la diferencia será menor.
Antes de cambiar de contrato o comprar un wallbox, calcula tu caso con una factura real. Después puedes comparar opciones de suministro en el comparador de luz y gas de MundoOfertas y revisar la página principal de MundoOfertas para ordenar otros gastos del hogar. Una decisión basada en tus kilómetros y tus horarios será mucho más útil que elegir por el precio llamativo de una recarga aislada.