Cuánto consume una secadora y cuánto te cuesta al mes
Respuesta rápida: una secadora de bomba de calor gasta entre 1 y 1,5 kWh por ciclo, una de condensación con resistencia entre 2 y 3 kWh y una de evacuación puede llegar a 4 kWh. Con un precio orientativo de 0,18 €/kWh (referencia revisada en octubre de 2026), cada secado cuesta entre 0,18 y 0,72 euros. Si la pones tres veces por semana, eso son unos 2,60 euros al mes con bomba de calor y algo más de 5 euros con una de condensación. Lo que más mueve la cifra no es la marca: es la tecnología, lo bien centrifugada que salga la ropa y la hora a la que la enciendes.
Llega octubre, empiezan las lluvias y el tendedero se convierte en un problema. La ropa se queda húmeda dos días en el salón, huele a cerrado y las toallas no terminan de secarse nunca. Ahí aparece la tentación de comprar una secadora, o de usar mucho más la que ya tienes guardada en el lavadero. Y con ella llega la pregunta de siempre: ¿cuánto va a subir la factura de la luz?
Es una duda razonable. La secadora tiene fama de ser el electrodoméstico que más consume por cada uso, y esa fama es merecida en parte. Pero entre una secadora antigua de evacuación y una de bomba de calor moderna hay una diferencia de consumo que puede triplicarse, y entre usarla a las ocho de la tarde o a la una de la madrugada también cambia bastante el importe.
En esta guía vas a encontrar cifras concretas por ciclo, por mes y por año, una tabla para ubicar tu caso en segundos, el cálculo para saber si te compensa cambiar de secadora y los ajustes que de verdad bajan el consumo. Sin exageraciones y con números que puedes comprobar con tu propia factura.
Cuánto consume una secadora por ciclo: la cifra que importa
Antes de entrar en detalle, conviene aclarar un concepto que confunde a mucha gente. La potencia de una secadora (los vatios que figuran en la ficha técnica) no es lo mismo que su consumo. La potencia indica cuánta electricidad puede demandar en un momento dado. El consumo, medido en kWh, es la energía total que usa durante un ciclo completo.
Una secadora de 2.500 W no gasta 2,5 kWh cada hora de forma constante. La resistencia se enciende y se apaga, el tambor gira con un motor pequeño y, cuando el sensor detecta que la ropa está casi seca, la máquina reduce la marcha. Por eso el dato útil para tu bolsillo es el consumo por ciclo, no los vatios.
Estos son los rangos habituales para una carga completa de algodón en un programa estándar:
- Secadora de bomba de calor: entre 1 y 1,5 kWh por ciclo. Los modelos más eficientes bajan de 1 kWh.
- Secadora de condensación con resistencia: entre 2 y 3 kWh por ciclo.
- Secadora de evacuación: entre 2,5 y 4 kWh por ciclo. Los aparatos con muchos años pueden superar esa cifra.
La OCU suele manejar una media cercana a 2,1 kWh por ciclo si se mezclan todas las tecnologías del parque actual. Es una buena referencia general, pero en tu casa la cifra real depende sobre todo de cuál de los tres tipos tengas.
Por qué la bomba de calor gasta tanto menos
Las secadoras de condensación y evacuación calientan el aire con una resistencia eléctrica, igual que un radiador o un secador de pelo. Ese calor se usa una vez y, en el caso de la de evacuación, se expulsa directamente al exterior por un tubo.
La de bomba de calor funciona como un pequeño aire acondicionado en circuito cerrado. Un compresor calienta el aire, el aire atraviesa la ropa, se enfría para condensar la humedad y vuelve a calentarse. El calor se recicla una y otra vez. El resultado es que necesita menos de la mitad de energía para el mismo trabajo, aunque cada ciclo suele durar más (entre dos y tres horas frente a una hora y media).
Ese tiempo extra es el principal peaje. A cambio, la ropa se seca a menor temperatura, encoge menos y los tejidos delicados sufren bastante menos.
Cuánto cuesta un ciclo de secadora en euros
Para pasar de kWh a euros solo necesitas una multiplicación:
Coste por ciclo = kWh del ciclo × precio del kWh de tu tarifa
En los ejemplos de esta guía usamos 0,18 €/kWh como precio orientativo del término de energía con impuestos incluidos. Es una cifra de referencia revisada en octubre de 2026 para un hogar con tarifa de precio fijo; no corresponde a ninguna oferta concreta. Si tu factura dice otra cosa, sustituye el número y el cálculo sigue funcionando igual.
| Tipo de secadora | kWh por ciclo | Coste por ciclo a 0,18 €/kWh |
|---|---|---|
| Bomba de calor | 1,0 a 1,5 | 0,18 a 0,27 € |
| Condensación | 2,0 a 3,0 | 0,36 a 0,54 € |
| Evacuación | 2,5 a 4,0 | 0,45 a 0,72 € |
Visto así, por ciclo, parece poco dinero. El problema aparece cuando la secadora deja de ser un aparato de urgencia y pasa a usarse a diario.
Dónde encontrar el precio real de tu kWh
Coge tu última factura y busca el apartado de término de energía o energía consumida. Allí verás uno de estos tres casos:
- Un precio único por kWh. Es lo habitual en tarifas fijas del mercado libre. Usa ese número y súmale mentalmente algo más del 20 % si el precio aparece sin impuestos (impuesto eléctrico más IVA).
- Tres precios distintos (punta, llano y valle). Tienes discriminación horaria. Calcula el coste con el precio del tramo en el que sueles poner la secadora.
- Precio variable cada hora. Estás en el PVPC o en una tarifa indexada. Toma como referencia el precio medio del periodo de tu factura, que suele aparecer en el desglose.
Si nunca has entendido bien ese desglose, nuestra guía sobre cómo leer una factura de la luz sin perderte te lo explica apartado por apartado.
Cuánto gasta una secadora al mes según cuánto la uses
Esta es la tabla que más interesa a la mayoría. Para que los números sean fáciles de comparar hemos tomado un valor medio de cada tecnología: 1,2 kWh para bomba de calor, 2,5 kWh para condensación y 3 kWh para evacuación. Precio orientativo: 0,18 €/kWh, revisado en octubre de 2026.
| Uso | Ciclos al mes | Bomba de calor | Condensación | Evacuación |
|---|---|---|---|---|
| 2 veces por semana | 8 | 1,73 € | 3,60 € | 4,32 € |
| 3 veces por semana | 12 | 2,59 € | 5,40 € | 6,48 € |
| 5 veces por semana | 20 | 4,32 € | 9,00 € | 10,80 € |
| A diario | 30 | 6,48 € | 13,50 € | 16,20 € |
Si quieres el consumo en kWh para compararlo con tu factura, multiplica los ciclos por el consumo medio. Por ejemplo, una secadora de condensación usada a diario suma unos 75 kWh al mes. Para hacerte una idea de lo que pesa eso, un hogar medio en España consume entre 250 y 300 kWh mensuales, así que esa secadora podría representar una cuarta parte de tu consumo total.
Tres hogares, tres facturas distintas
Los promedios están bien, pero se entiende mejor con casos reales:
Laura vive sola en un piso interior de Bilbao. No tiene balcón y en invierno la ropa no se seca. Usa una secadora de condensación dos veces por semana, sobre todo para toallas y sábanas. Gasta unos 20 kWh al mes, menos de 4 euros. Para ella, cambiar de secadora no tiene sentido económico: el aparato que tiene funciona y el ahorro sería mínimo.
Javier y Marta tienen dos niños pequeños en Valladolid. Ponen una lavadora casi cada día y la secadora de condensación trabaja unas cinco veces por semana durante seis meses al año. Ahí la cifra ya se nota: unos 9 euros al mes en temporada, más de 50 euros al año solo en secado. Si su secadora se estropea, la de bomba de calor es casi obligatoria.
Una familia de cinco en Santiago de Compostela con una secadora de evacuación de hace 15 años, usada todos los días de octubre a abril. Hablamos de unos 90 kWh al mes y más de 16 euros mensuales durante siete meses. Más de 110 euros al año. En este caso, la secadora vieja les está costando dinero cada semana.
Cómo calcular el consumo exacto de tu secadora
Las tablas sirven para orientarte, pero tu secadora concreta puede gastar más o menos. Hay tres maneras de averiguarlo, de menos a más precisa.
1. Mirar la etiqueta energética
Desde el 1 de julio de 2025 se aplica en la Unión Europea una nueva etiqueta energética para las secadoras de tambor (Reglamento Delegado UE 2023/2534). Vuelve a la escala de la A a la G, sin los antiguos signos más, y expresa el consumo con un dato ponderado por cada 100 ciclos.
Si tu etiqueta indica, por ejemplo, 120 kWh por cada 100 ciclos, tu secadora gasta de media 1,2 kWh por secado. Fácil.
Si tu secadora es anterior, tendrá la etiqueta antigua con un consumo anual calculado sobre 160 ciclos. Divide esa cifra entre 160 y tendrás el consumo medio por ciclo. Una secadora que declara 176 kWh al año sale a 1,1 kWh por ciclo; una que declara 560 kWh, a 3,5 kWh.
2. Leer el manual o la ficha del fabricante
Muchos manuales incluyen una tabla con el consumo de cada programa: algodón listo para guardar, algodón para planchar, sintéticos, mixto. Es más útil que la etiqueta porque refleja los programas que de verdad vas a usar. Fíjate en que el programa "listo para planchar" gasta menos que el de "extra seco", a veces bastante menos.
3. Medirlo con un enchufe medidor
Es la forma más fiable. Un medidor de consumo cuesta entre 10 y 25 euros y se conecta entre el enchufe y la secadora. Haz un ciclo con tu carga habitual y anota los kWh que marca al final.
Un detalle importante: la secadora suele tener una potencia elevada, así que elige un medidor que admita al menos 3.500 W (16 A). Los modelos más baratos no siempre lo soportan.
Con dos o tres ciclos medidos tendrás un dato muy cercano a la realidad. Multiplica por tus ciclos mensuales y por el precio de tu kWh, y tendrás tu coste real.
Qué factores hacen que una secadora gaste más
Dos secadoras idénticas pueden consumir cifras muy distintas según cómo se usen. Estos son los factores que más pesan, por orden de impacto.
La humedad con la que entra la ropa
Es el factor más infravalorado. La secadora tiene que evaporar el agua que la lavadora no ha sacado, y cuanta más agua lleve la ropa, más energía necesita.
Un centrifugado a 1.400 revoluciones deja la ropa bastante más seca que uno a 800. Esa diferencia se traduce directamente en minutos de secadora y en kWh. Centrifugar fuerte gasta algo más de electricidad en la lavadora, pero muchísimo menos de lo que se ahorra después en el secado. Si tu lavadora admite 1.200 o 1.400 rpm para algodón y toallas, úsalas cuando vayas a secar a máquina.
Para tejidos delicados, la regla es la contraria: centrifugado suave y, a ser posible, tendedero.
El programa elegido
Los programas de secado por sensor (los que paran cuando detectan que la ropa ha alcanzado el nivel de humedad elegido) son mucho más eficientes que los de tiempo fijo. Un programa de 90 minutos con temporizador sigue calentando aunque la ropa esté seca a los 60.
Además, cuanto más seco pidas, más gasta. "Extra seco" tiene sentido para toallas gruesas, pero para camisetas y camisas el "listo para guardar" o el "listo para planchar" es suficiente.
El filtro y el condensador
Un filtro de pelusas lleno reduce el paso de aire y alarga el ciclo. Hay que limpiarlo después de cada uso, sin excepciones. En las secadoras de bomba de calor también existe un filtro del intercambiador o condensador que conviene revisar cada pocas semanas según el manual.
Muchas de las secadoras que "de repente tardan mucho" no tienen ninguna avería: tienen el filtro del condensador obstruido.
La carga
Tanto sobrecargar como poner media carga penalizan. Con el tambor demasiado lleno, el aire no circula y la ropa se seca de forma desigual. Con dos camisetas, la máquina consume casi lo mismo que con una carga completa. Lo ideal es llenarla en torno a dos tercios o tres cuartos de su capacidad, separando tejidos gruesos y finos.
La temperatura de la habitación
Las secadoras de bomba de calor trabajan peor en espacios fríos. Si la tienes en un garaje o en un lavadero exterior sin aislar, en pleno invierno el ciclo se alargará y el consumo subirá. No es dramático, pero conviene saberlo antes de elegir dónde instalarla.
La hora a la que pones la secadora sí cambia la factura
Si tienes una tarifa con discriminación horaria o estás en el PVPC, el momento del día influye casi tanto como la tecnología. En la tarifa 2.0TD los periodos son estos:
- Punta: de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00, de lunes a viernes.
- Llano: de 8:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 24:00, de lunes a viernes.
- Valle: de 0:00 a 8:00 todos los días, y las 24 horas de sábados, domingos y festivos nacionales.
Pongamos un ejemplo ilustrativo con un precio de 0,26 €/kWh en punta y 0,13 €/kWh en valle. Una secadora de condensación que gasta 2,5 kWh costaría 0,65 euros por ciclo a las ocho de la tarde y 0,33 euros si la programas para la madrugada o el fin de semana. Con 20 ciclos al mes, la diferencia ronda los 6,40 euros mensuales.
Si los horarios te resultan confusos, guarda esta regla sencilla: noches y fines de semana, valle; mañanas y tardes laborables, punta o llano.
Con una tarifa de precio fijo, en cambio, da igual la hora: el kWh cuesta lo mismo a las tres de la tarde que a las tres de la madrugada. Eso simplifica la vida, pero también elimina la posibilidad de ahorrar desplazando consumos. Cuál te conviene más depende de si puedes o no mover la secadora, la lavadora y el lavavajillas a horas baratas.
Programar la secadora de noche: lo que nadie te cuenta
La mayoría de secadoras modernas permiten retrasar el inicio. Funciona bien, pero ten en cuenta dos cosas:
- La ropa que se queda dentro horas después de terminar se arruga. Muchos modelos tienen una fase antiarrugas que mueve el tambor de vez en cuando; actívala si vas a sacar la ropa por la mañana.
- El ruido. Las secadoras de bomba de calor tienen compresor y algunas son ruidosas. Si está cerca de los dormitorios o compartes paredes finas con vecinos, quizá prefieras el fin de semana, que también es periodo valle completo.
Cuidado con la potencia contratada
Una secadora con resistencia puede demandar entre 2.000 y 2.800 W en su momento de máxima exigencia. Si coincide con el horno, la placa de inducción o un radiador, es fácil superar la potencia de 3,45 kW que tienen contratada muchos hogares y que salte el limitador.
Las de bomba de calor demandan mucha menos potencia instantánea (normalmente por debajo de 1.000 W), así que este problema prácticamente desaparece. Si te salta el diferencial o el ICP cada vez que coinciden varios aparatos, antes de subir potencia revisa cuáles se solapan y cambia horarios.
¿Merece la pena cambiar a una secadora de bomba de calor?
Esta es la pregunta que se hace casi todo el mundo que tiene una secadora vieja que funciona. La respuesta depende de cuánto la uses, y se puede calcular.
El cálculo de amortización, paso a paso
Supongamos que una secadora de bomba de calor de gama media cuesta unos 200 euros más que una de condensación equivalente. Es una diferencia de precio razonable en el mercado actual, aunque varía mucho según marca y momento de compra.
Con una diferencia de consumo de 1,3 kWh por ciclo (2,5 frente a 1,2) y un kWh a 0,18 euros:
- Uso intensivo, 5 ciclos por semana (260 al año): ahorro de 338 kWh, unos 61 euros al año. Recuperas los 200 euros en algo más de 3 años.
- Uso medio, 3 ciclos por semana (156 al año): ahorro de 203 kWh, unos 36 euros al año. Amortización en unos 5 años y medio.
- Uso ocasional, 2 ciclos por semana (104 al año): ahorro de 135 kWh, unos 24 euros al año. Necesitas más de 8 años para recuperar la diferencia.
Si la secadora vieja es de evacuación, el ahorro anual es todavía mayor y la amortización más corta.
Cuándo sí y cuándo no
Cambia a bomba de calor si:
- Tu secadora actual se ha estropeado y tienes que comprar otra de todos modos. En ese caso la decisión es casi automática si la usas más de dos veces por semana.
- Secas ropa a diario o casi, especialmente en hogares con niños o en zonas húmedas del norte.
- Tu secadora es de evacuación y tiene más de diez años.
- Te importa cuidar la ropa: lana, prendas técnicas o tejidos que encogen con calor.
Probablemente no te compensa si:
- Usas la secadora solo en los peores meses del invierno y de forma ocasional.
- Tu secadora de condensación funciona bien y tiene pocos años.
- Necesitas ciclos rápidos con frecuencia y no puedes esperar dos o tres horas.
Tirar un electrodoméstico que funciona para ahorrar 20 euros al año rara vez es buena idea, ni para tu bolsillo ni para el medio ambiente.
Secadora, tendedero o deshumidificador: qué sale más barato
No todo el mundo tiene que elegir entre secadora sí o secadora no. En muchos pisos españoles la alternativa real es tender dentro de casa, y eso tiene sus propios costes.
Tender en interior
Es gratis en apariencia. Pero una colada de 7 kilos puede liberar varios litros de agua en el ambiente. En pisos poco ventilados, sobre todo en el norte, eso se traduce en condensación en los cristales, olor a humedad y, con el tiempo, manchas de moho en esquinas y armarios.
Si tiendes dentro y además pones la calefacción para que la ropa se seque, estás pagando energía igualmente, solo que de forma menos visible.
Tendedero con deshumidificador
Es una combinación muy eficaz y bastante económica. Un deshumidificador de compresor de unos 300 W funcionando seis horas en la habitación del tendedero gasta 1,8 kWh, aproximadamente lo mismo que un ciclo de secadora de condensación, pero con la ventaja de que también reduce la humedad de la casa. Si quieres hacer números con tu aparato, tienes el detalle en nuestra guía sobre cuánto consume un deshumidificador y cuánto cuesta al mes.
Frente a una secadora de bomba de calor, el deshumidificador no gana en consumo, pero sí en precio de compra y en versatilidad.
Tendedero eléctrico o calefactado
Los tendederos con varillas calefactadas consumen entre 100 y 300 W. Parecen poco, pero suelen necesitar muchas horas encendidos. A 200 W durante ocho horas son 1,6 kWh, similar a un ciclo de bomba de calor y con un resultado bastante peor en prendas gruesas. Son útiles para tener algo seco por la mañana, no para sustituir una secadora en una familia.
Lavasecadora
La lavasecadora parece la solución perfecta para pisos pequeños, pero tiene truco. Su capacidad de secado suele ser inferior a la de lavado, así que una colada completa muchas veces hay que secarla en dos tandas. La mayoría además condensa usando agua, con lo que también gasta agua al secar. Si el espacio te lo permite, lavadora y secadora por separado son más eficientes.
Errores frecuentes que encarecen el secado
Algunos fallos se repiten tanto que merece la pena repasarlos uno a uno:
- Centrifugar poco y fiarlo todo a la secadora. Es el error más caro. Siempre que el tejido lo permita, centrifuga a la máxima velocidad antes de secar.
- No limpiar el filtro. Lleva diez segundos y evita que el ciclo se alargue.
- Secar de más. Abrir la secadora y encontrar la ropa caliente y acartonada significa que ha estado gastando energía de más.
- Mezclar toallas y camisetas. Las prendas finas se secan antes, pero la secadora sigue hasta que las toallas estén listas. Separar cargas acorta los ciclos.
- Abrir la puerta a mitad de ciclo. Cada vez que lo haces se pierde el calor acumulado.
- Usar la secadora para dos prendas. Si necesitas algo seco con urgencia, piensa si de verdad compensa un ciclo casi completo.
- Comprar por precio de etiqueta sin mirar el consumo. Una secadora 150 euros más barata puede costarte esos 150 euros de más en luz en tres o cuatro años.
Trucos que de verdad bajan el consumo
Además de evitar los errores anteriores, hay algunos hábitos que ayudan bastante:
Usa bolas de secado. Las bolas de lana o de goma separan la ropa dentro del tambor y mejoran la circulación del aire. El efecto es modesto, pero es gratis después de comprarlas y acorta algo los ciclos.
Seca en tandas seguidas. Si tienes dos cargas, ponlas una detrás de otra. La segunda aprovecha que el tambor y el circuito ya están calientes.
Combina tendedero y secadora. Una estrategia muy eficaz es tender la ropa unas horas y terminarla en la secadora con un programa corto, o al revés: unos minutos de secadora para quitar arrugas y acabar en el tendedero.
Aprovecha el sol cuando lo hay. Parece obvio, pero en buena parte de España hay meses enteros en los que la secadora no hace falta. Desenchufarla de mayo a septiembre evita también el pequeño consumo en espera.
Revisa tu tarifa. Si usas mucho la secadora y puedes desplazarla a horas valle, una tarifa con discriminación horaria puede bajarte el coste de cada ciclo a la mitad. Si no puedes moverla, quizá te convenga más un precio fijo bajo. En los dos casos, el precio de tu kWh multiplica todo lo demás: un hogar que paga 0,22 €/kWh gasta un 22 % más en secado que uno que paga 0,18 €/kWh, con la misma secadora y los mismos hábitos.
Cuándo tiene sentido revisar tu tarifa de luz
La secadora rara vez es el único electrodoméstico que dispara el consumo en invierno. Suele coincidir con más lavadoras, más horas de horno, radiadores, calentadores y deshumidificadores. Si quieres ver la foto completa, conviene repasar qué electrodomésticos pesan más en tu factura y cómo reducir cada uno.
Cuando el consumo sube por temporada, lo que pagas por kWh importa más que nunca. Tiene sentido comparar tarifas si:
- Tu factura de invierno es claramente superior a la de verano y no sabes bien por qué.
- Llevas más de un año con la misma tarifa sin revisarla.
- Tu compañía te ha comunicado una subida de precio.
- Podrías mover la secadora y la lavadora a horas valle pero tienes un precio fijo.
- Estás en el PVPC y te preocupa la variación de precio entre meses.
En el comparador de luz y gas de MundoOfertas puedes revisar ofertas con tu consumo real y ver qué precio por kWh y qué término de potencia te ofrecen. Antes de contratar, comprueba siempre si hay permanencia, si el precio es fijo o indexado y si incluye servicios adicionales que no necesitas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gasta una secadora en una hora?
Depende de la tecnología. Una secadora con resistencia (condensación o evacuación) puede gastar entre 1,5 y 2,5 kWh en una hora de funcionamiento intenso. Una de bomba de calor gasta mucho menos por hora, entre 0,4 y 0,8 kWh, pero sus ciclos son más largos. Por eso es mejor comparar el consumo por ciclo completo que por hora.
¿Qué gasta más, la lavadora o la secadora?
La secadora, con diferencia. Un lavado a 40 °C suele consumir alrededor de 0,5 a 1 kWh, mientras que un secado con resistencia ronda los 2 a 3 kWh. Incluso una secadora de bomba de calor suele gastar algo más que el lavado de la misma carga.
¿Cuánto cuesta poner la secadora todos los días?
Con un precio orientativo de 0,18 €/kWh (referencia de octubre de 2026), un uso diario cuesta unos 6,50 euros al mes con bomba de calor, unos 13,50 euros con condensación y unos 16 euros con evacuación. Al año, la diferencia entre la tecnología más eficiente y la menos eficiente puede superar los 100 euros.
¿Es caro tener la secadora enchufada sin usarla?
No. El consumo en espera de una secadora moderna es de menos de 1 W y supone unos céntimos al año. Desenchufarla es útil si no la vas a usar durante meses, pero no cambia tu factura de forma apreciable.
¿Cuál es la mejor hora para poner la secadora?
Si tienes discriminación horaria o PVPC, de 0:00 a 8:00 entre semana o en cualquier momento del fin de semana o festivo nacional, que es periodo valle. Si tienes una tarifa de precio fijo, la hora no cambia lo que pagas por kWh; elige la que mejor te venga y evita coincidir con el horno o la calefacción eléctrica para no superar tu potencia contratada.
¿Una secadora de bomba de calor estropea menos la ropa?
Sí. Seca a temperaturas más bajas (en torno a 50 o 60 °C frente a temperaturas más altas en las de resistencia), así que la ropa encoge menos y los tejidos sufren menos desgaste. Es una de las razones por las que compensa incluso para quien la usa con frecuencia moderada.
Conclusión: lo que debes recordar
Una secadora puede costarte menos de 2 euros al mes o más de 16, y la diferencia la marcan tres decisiones: la tecnología que eliges, cómo de seca llega la ropa desde la lavadora y a qué precio pagas cada kWh. Con una de bomba de calor, un buen centrifugado y el filtro limpio, secar ropa en casa es un gasto bastante contenido incluso en familias grandes.
Si tu secadora es antigua y la usas casi a diario, haz el cálculo de amortización con tus propios números: muchas veces el cambio se paga solo en tres o cuatro años. Y si lo que te preocupa es la factura de este invierno en conjunto, revisa también el precio que estás pagando por la luz.
Puedes empezar por el comparador de luz y gas para ver si hay una tarifa que encaje mejor con tu forma de consumir, o seguir explorando guías de ahorro en la portada de MundoOfertas. Sin prisas y con los números delante, que es como mejor se decide.
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