Cuánto consume una bomba de calor y cómo calcularlo
Cuánto consume una bomba de calor y cómo calcularlo
Respuesta rápida: una bomba de calor doméstica de 3,5 kW térmicos suele consumir alrededor de 0,8 a 1,2 kWh eléctricos por cada hora de funcionamiento medio. Si trabaja seis horas al día, puede gastar entre 5 y 7 kWh diarios. La cifra real depende del aislamiento, la temperatura exterior, el ajuste del equipo y el precio de la electricidad. Para estimarla, divide la potencia térmica entre el COP o SCOP, multiplica por las horas de uso y por el coste efectivo del kWh.
Hay una escena bastante común en invierno. Enciendes la bomba de calor porque la casa está fría, la dejas funcionando buena parte de la tarde y, cuando llega la factura, no sabes si el aumento se debe al aparato, al precio de la luz o a una estimación demasiado optimista del vendedor. La pregunta “cuánto consume una bomba de calor” parece tener una respuesta sencilla, pero no existe una cifra única para todas las viviendas.
Dos equipos con la misma potencia pueden gastar cantidades distintas. También puede hacerlo el mismo aparato en un piso bien aislado y en una vivienda con ventanas antiguas. Además, la cifra de la ficha técnica no siempre coincide con lo que ocurre en un salón de una casa española a primera hora de la mañana.
En esta guía encontrarás un método para calcular el consumo sin confundir potencia térmica con potencia eléctrica, ejemplos con números razonables y una forma práctica de comprobar si tu gasto encaja con el uso que haces del equipo. Los precios de electricidad y las condiciones comerciales cambian, por lo que las referencias económicas se han revisado el 9 de agosto de 2026. Para comparar tarifas según tu consumo, puedes consultar el comparador de luz y gas de MundoOfertas.
Qué consume exactamente una bomba de calor
Una bomba de calor no crea calor de la misma forma que un radiador eléctrico. Utiliza electricidad para mover energía térmica desde un lugar a otro. En modo calefacción toma calor del aire exterior, incluso cuando hace frío, y lo introduce en la vivienda. En modo refrigeración realiza el proceso inverso.
Por eso, un equipo puede entregar 3,5 kW de calor y consumir bastante menos de 3,5 kW eléctricos en ese momento. La diferencia es la energía que extrae del ambiente.
La cifra que debes buscar en la etiqueta o en la documentación es la potencia absorbida, no solo la potencia calorífica. La primera indica aproximadamente cuánta electricidad necesita el aparato. La segunda indica cuánto calor puede aportar a la habitación. Si solo ves un número grande expresado en kW, comprueba qué representa antes de usarlo para calcular la factura.
Potencia térmica y potencia eléctrica no son lo mismo
Imagina una bomba de calor que entrega 3,5 kW térmicos y tiene un COP de 4. En condiciones de ensayo necesitaría unos 0,875 kW eléctricos:
3,5 kW térmicos ÷ COP 4 = 0,875 kW eléctricos
Si trabajara una hora a ese nivel, consumiría aproximadamente 0,875 kWh. En la práctica no mantiene siempre la potencia máxima. Arranca con más intensidad, modula al alcanzar la temperatura y vuelve a trabajar si la habitación se enfría.
COP y SCOP: las cifras que explican el gasto
El COP es la relación entre el calor que entrega el equipo y la electricidad que consume en un momento concreto. Un COP de 4 significa que, por cada kWh eléctrico, la bomba aporta aproximadamente 4 kWh de calor en esas condiciones.
No es una cifra constante. Si el aire exterior está templado y el equipo trabaja con facilidad, el COP puede ser alto. Cuando la temperatura baja mucho, hay humedad o la unidad exterior necesita descongelarse, su rendimiento suele disminuir.
El SCOP es más útil para estimar una temporada completa. Es un rendimiento estacional que tiene en cuenta distintas condiciones de uso durante el periodo de calefacción. Al comparar equipos, ofrece una idea más realista que el COP máximo publicado para un único punto de prueba.
La etiqueta energética y la ficha del fabricante suelen mostrar ambos valores junto a la potencia de calefacción. Son datos normalizados que sirven para comparar modelos, pero no sustituyen las condiciones reales de la instalación.
Un equipo con SCOP 4,6 puede necesitar de media alrededor de 1 kWh de electricidad para entregar 4,6 kWh de calor durante la temporada de referencia. Eso no significa que consuma exactamente 1 kWh cada hora. Puede gastar más durante el arranque y menos después, y trabajará de forma distinta en una mañana de 2 grados que en una tarde de 14 grados.
Cómo calcular el consumo de una bomba de calor
Puedes hacer una estimación en cuatro pasos. Necesitas la potencia térmica o eléctrica del aparato, el rendimiento aproximado, las horas de uso y el precio del kWh.
Paso 1. Busca la potencia absorbida
En la ficha técnica puede aparecer como potencia de entrada, potencia eléctrica absorbida, consumo nominal o input power. Algunos modelos presentan un mínimo y un máximo porque modulan su funcionamiento.
Si el documento indica 0,9 kW de potencia eléctrica nominal, esa es una referencia directa para un cálculo rápido. Si solo indica potencia térmica, tendrás que usar el COP o el SCOP para obtener una aproximación.
Paso 2. Estima las horas de trabajo real
No cuentes automáticamente todas las horas que el mando permanece encendido. Una bomba inverter puede estar conectada ocho horas y consumir a distintos niveles. Una estimación prudente puede empezar con el equivalente a entre cuatro y seis horas de funcionamiento medio si se usa por la tarde, aunque cada vivienda es diferente.
Si el equipo no es inverter o la habitación pierde temperatura rápidamente, la media puede acercarse más a la potencia nominal. Si la casa está bien aislada y mantiene una temperatura estable, puede ser menor.
Paso 3. Calcula los kWh diarios
La fórmula sencilla es:
consumo diario = potencia eléctrica media en kW × horas de funcionamiento
Con una potencia media de 0,9 kW y seis horas de uso:
0,9 × 6 = 5,4 kWh al día
Para una estimación mensual de 30 días:
5,4 × 30 = 162 kWh al mes
Paso 4. Multiplica por el coste de tu electricidad
Si el coste efectivo de la energía fuera de 0,18 euros por kWh, el gasto asociado sería:
162 × 0,18 = 29,16 euros al mes
Esta cifra no incluye el término fijo, impuestos ni otros conceptos de la factura. Representa solo el coste de la energía consumida por la bomba. En una tarifa con discriminación horaria, cambia según las horas en las que uses el aparato.
Cuánto consume por hora según el tipo de equipo
Los rangos siguientes son orientativos y sirven para ordenar magnitudes. No sustituyen la potencia absorbida de tu modelo.
| Tipo de uso | Potencia eléctrica media orientativa | Consumo en 6 horas |
|---|---|---|
| Habitación pequeña | 0,4 a 0,7 kW | 2,4 a 4,2 kWh |
| Salón de tamaño medio | 0,7 a 1,2 kW | 4,2 a 7,2 kWh |
| Equipo para varias estancias | 1,2 a 2,5 kW | 7,2 a 15 kWh |
| Bomba de calor aire agua | Depende de la instalación | Variable |
Una bomba de calor aire agua conectada a radiadores o suelo radiante no responde igual que un split de pared. Puede trabajar más horas a potencia moderada y atender calefacción y agua caliente. En ese caso, analiza el equipo completo, incluidas las resistencias de apoyo y las bombas de circulación.
Ejemplos prácticos de cálculo
Un dormitorio durante cuatro horas al día
Supón un equipo con una potencia eléctrica media de 0,55 kW. Lo utilizas cuatro horas cada noche durante 30 días.
- Consumo diario: 0,55 × 4 = 2,2 kWh.
- Consumo mensual: 2,2 × 30 = 66 kWh.
- Coste a 0,18 euros por kWh: 11,88 euros.
El resultado puede ser razonable para una habitación bien aislada y un aparato dimensionado correctamente. Si dejas la puerta abierta y el equipo intenta calentar un pasillo o una vivienda completa, gastará más sin que el confort mejore en la misma proporción.
Un salón usado seis horas por la tarde
En este caso, la potencia media puede situarse alrededor de 0,9 kW.
- Consumo diario: 0,9 × 6 = 5,4 kWh.
- Consumo mensual: 162 kWh.
- Coste a 0,18 euros por kWh: 29,16 euros.
Si el coste efectivo de tu tarifa sube a 0,24 euros por kWh, el mismo uso ascendería a 38,88 euros. La diferencia no está en la bomba, sino en el precio de la energía.
Una vivienda con varias estancias
Supón dos unidades que funcionan de media a 0,75 kW cada una durante cinco horas diarias.
- Potencia conjunta: 1,5 kW.
- Consumo diario: 1,5 × 5 = 7,5 kWh.
- Consumo mensual: 225 kWh.
- Coste a 0,18 euros por kWh: 40,50 euros.
Si ambas arrancan y paran muchas veces por una mala ubicación del termostato o por corrientes de aire, el consumo puede apartarse del ejemplo. La medición del contador será más fiable que cualquier promedio.
Qué factores hacen que gaste más o menos
El aislamiento de la vivienda
Una casa pierde calor por ventanas, cajones de persiana, puertas, paredes y techos. Cuanto más rápido pierde la temperatura, más tiempo tendrá que trabajar el equipo.
No necesitas hacer una reforma completa para notar mejoras. Sellar filtraciones, bajar persianas al anochecer, cerrar puertas entre estancias y colocar cortinas adecuadas puede reducir la demanda. La bomba no se vuelve más eficiente, pero necesita aportar menos calor.
La temperatura seleccionada
Subir el termostato de 19 a 23 grados no equivale a calentar un poco más. Exige mantener una diferencia mayor respecto al exterior y puede aumentar bastante el tiempo de funcionamiento.
Una temperatura interior moderada suele ofrecer un buen equilibrio entre confort y consumo. También evita poner el aparato al máximo para después apagarlo cuando la habitación se vuelve demasiado caliente.
La temperatura exterior y la humedad
Cuando fuera hace mucho frío, la bomba tiene que extraer calor de un aire con menos energía disponible. Su rendimiento baja y puede activar ciclos de desescarche. En zonas húmedas, estos ciclos pueden ser más frecuentes.
Esto explica que el consumo de enero no se parezca al de octubre aunque uses el equipo durante el mismo número de horas.
El tamaño y la orientación de la habitación
Un aparato pequeño en un salón grande puede permanecer cerca del máximo durante mucho tiempo. Uno sobredimensionado puede alcanzar pronto la temperatura, pero no siempre será la opción más eficiente ni la más confortable.
Influyen también la orientación, la altura, la última planta, las paredes exteriores y el número de personas que ocupan la estancia.
El mantenimiento
Filtros sucios, intercambiadores obstruidos o una unidad exterior con mala ventilación reducen el rendimiento. El equipo necesita trabajar más para producir el mismo resultado.
Limpia los filtros siguiendo las indicaciones del fabricante y no tapes la unidad exterior. Si notas ruido extraño, hielo persistente o una pérdida clara de capacidad, pide una revisión técnica.
¿Es más barata que un radiador eléctrico?
En muchos casos, sí. Un radiador eléctrico resistivo convierte aproximadamente cada kWh eléctrico en un kWh de calor. Una bomba puede entregar varios kWh térmicos por cada kWh comprado, si trabaja en condiciones adecuadas.
El ahorro no es automático. Depende del rendimiento del equipo, de la temperatura exterior, del estado de la instalación y de la comparación que hagas. Un radiador en una habitación pequeña durante poco tiempo puede gastar menos dinero en términos absolutos porque se usa menos. La comparación justa debe mantener iguales la estancia, el nivel de confort y las horas.
Ejemplo de comparación
Un radiador de 2 kW encendido durante cuatro horas consumiría 8 kWh. Una bomba con una potencia eléctrica media de 0,8 kW durante esas mismas cuatro horas consumiría 3,2 kWh.
A 0,18 euros por kWh, la diferencia sería de 0,86 euros en ese día. En una temporada completa, el resultado depende de cuántos días uses cada sistema y de si la bomba mantiene realmente ese rendimiento.
No elijas solo por el consumo teórico. Considera el coste de compra, la instalación, el mantenimiento y el uso que vas a darle.
Bomba de calor, aire acondicionado y aerotermia no son lo mismo
En conversaciones comerciales se mezclan varios conceptos.
Una bomba de calor aire aire es, en la práctica, un aire acondicionado reversible. Toma energía del exterior y la entrega dentro de la vivienda mediante una unidad interior. Es habitual en pisos y sirve tanto para frío como para calor.
Una bomba de calor aire agua calienta agua para radiadores, suelo radiante o agua caliente sanitaria. A menudo se asocia con la aerotermia, aunque la aerotermia describe una tecnología y una instalación más amplia, no un único aparato idéntico en todas las casas.
La forma de calcular el consumo cambia. Para un split puedes empezar por potencia absorbida y horas. Para una instalación aire agua conviene revisar consumos de calefacción, agua caliente, resistencias de apoyo y bombas de circulación.
Si estás comparando sistemas para una vivienda, te puede servir la guía de aire acondicionado por conductos o split y el análisis sobre cuánta potencia de aire acondicionado necesitas por metro cuadrado. No son soluciones intercambiables, pero ayudan a plantear bien la potencia y el uso.
Cómo saber cuánto gasta la tuya de verdad
La manera más fiable consiste en medir, no en confiar solo en una calculadora.
Consulta el contador o la aplicación
Apunta la lectura antes de encender el equipo y vuelve a mirarla después de un periodo conocido. Para aislarlo, intenta que durante la prueba no funcionen horno, termo, lavadora u otros aparatos de alto consumo.
Haz una prueba de dos o tres horas y repítela otro día. Una sola medición puede coincidir con un arranque, un desescarche o una temperatura exterior poco habitual.
Usa un medidor de consumo si es adecuado
En equipos portátiles o conectados a una toma accesible, un medidor puede mostrar los kWh acumulados. En una instalación fija no conviene manipular el cableado. Si quieres una medición separada, debe realizarla un profesional.
Comprueba que el dispositivo soporte la potencia y el tipo de conexión. Un medidor barato no siempre ofrece la misma precisión en cargas que modulan su consumo.
Compara días parecidos
Mira el consumo total de un día con bomba y de otro sin ella, procurando que el resto de hábitos sea similar. Es menos exacto, pero suficiente para detectar si el aparato representa 2, 5 o 15 kWh diarios.
Cómo reducir el consumo sin pasar frío
No necesitas apagar la bomba cada vez que alcanzas la temperatura. Los cambios bruscos pueden ser contraproducentes.
- Mantén una temperatura estable y razonable.
- Limpia los filtros con la frecuencia indicada.
- Cierra las estancias que no necesitas calentar.
- Evita que cortinas o muebles bloqueen la salida de aire.
- No pongas el termostato al máximo para calentar antes.
- Usa programación si el equipo permite anticipar el encendido.
- Revisa juntas de ventanas y puertas.
- Aprovecha el sol durante el día y baja persianas al anochecer.
- No tapes ni encierres la unidad exterior.
- Comprueba si la tarifa tiene un precio distinto según la hora.
La programación debe adaptarse a tu vivienda. En una casa con mucha inercia térmica puede ser mejor bajar un poco la temperatura durante unas horas. En una habitación que se enfría enseguida, apagar por completo puede obligar al aparato a trabajar intensamente al volver.
¿Conviene cambiar de tarifa si consume mucho?
Antes de cambiar, separa dos problemas: cuánta energía consumes y cuánto pagas por cada kWh. Una bomba eficiente puede elevar el consumo total de la vivienda porque se usa muchas horas, aunque siga siendo una forma razonable de calentar.
Revisa en tu factura el precio de la energía, la potencia contratada, los servicios añadidos y los periodos horarios. No todas las tarifas con un precio llamativo resultan más baratas al sumar el término fijo, impuestos y condiciones.
Si utilizas la bomba principalmente en unas horas concretas, una tarifa con precios variables puede encajar. Si la necesitas en cualquier momento y no quieres estar pendiente del reloj, una tarifa estable puede darte más previsibilidad. La decisión depende de tu patrón anual, no de una semana especialmente fría.
En MundoOfertas puedes comparar opciones de luz y gas con tus datos de consumo. Lleva una factura reciente y, si tienes varios meses, utiliza una media para no decidir a partir de un pico excepcional.
Errores habituales al calcular el gasto
Confundir 3,5 kW térmicos con 3,5 kW eléctricos
Es el error más frecuente. La potencia que calienta una estancia no es necesariamente la que se compra de la red. Busca la potencia absorbida o aplica el COP con prudencia.
Multiplicar la potencia máxima por todas las horas
Ese cálculo puede sobredimensionar el gasto en equipos inverter que modulan. Sirve como escenario conservador, no como predicción exacta.
Usar el precio del anuncio en lugar del de la factura
El coste real puede incluir distintos periodos, descuentos temporales, impuestos, servicios y un término fijo. Para conocer el coste de la bomba, trabaja con el precio efectivo de la energía de tu factura.
Ignorar el rendimiento en días fríos
El COP de laboratorio no es un valor permanente. Usa el SCOP para comparar temporadas y deja margen en la estimación de los días más fríos.
Pensar que apagar siempre ahorra más
Si apagas y enciendes con mucha frecuencia, la casa puede enfriarse y el arranque posterior ser más exigente. Observa el consumo real antes de adoptar una rutina rígida.
Resumen para decidir en pocos minutos
Una bomba de calor suele consumir menos electricidad que un sistema resistivo para entregar una cantidad similar de calor, pero su gasto depende de la vivienda y del clima. Para estimarlo:
- Busca la potencia eléctrica absorbida.
- Calcula cuántas horas trabaja a potencia media.
- Multiplica kW por horas para obtener kWh.
- Multiplica esos kWh por el precio efectivo de tu energía.
- Contrasta el resultado con una medición del contador.
Como orientación, un split de 3,5 kW térmicos puede moverse alrededor de 0,8 a 1,2 kWh eléctricos por hora en un uso habitual. La cifra será menor si la estancia conserva bien el calor y mayor si el aparato está mal dimensionado, el exterior está muy frío o la vivienda pierde energía con rapidez.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto consume una bomba de calor por hora?
Depende del modelo y de la demanda. Un split doméstico puede consumir aproximadamente entre 0,4 y 1,2 kWh por hora de funcionamiento medio. Un equipo más potente o una instalación aire agua puede superar ese rango. Consulta siempre la potencia eléctrica absorbida y no solo la potencia térmica.
¿Una bomba de calor gasta menos que un radiador eléctrico?
Normalmente sí, porque puede entregar varios kWh de calor por cada kWh eléctrico. La diferencia real depende de la temperatura exterior, el aislamiento, el estado del equipo y las horas de uso. Compara el consumo medido en condiciones parecidas.
¿Qué significa que tenga COP 4?
Significa que, en las condiciones de prueba, entrega aproximadamente 4 unidades de calor por cada unidad de electricidad que consume. El COP cambia con la temperatura, la humedad y la carga de trabajo. No es una cifra fija para toda la temporada.
¿Cuánto puede gastar al mes?
Un uso moderado de un split puede añadir entre 15 y 45 euros mensuales de energía, tomando como referencia distintos niveles de consumo y un precio variable del kWh. Una vivienda grande, muchas horas de uso o una instalación aire agua pueden superar esa cantidad. El cálculo del contador será más fiable.
¿Es mejor dejarla encendida todo el día?
No existe una respuesta universal. En una vivienda bien aislada puede ser eficiente mantener una temperatura estable. En otra será mejor programarla para las horas de ocupación. Haz una prueba con dos rutinas y compara kWh, no solo la sensación de confort.
¿Cómo reduzco el gasto sin cambiar de aparato?
Limpia filtros, mejora el cierre de ventanas, evita temperaturas excesivas, no bloquees las salidas de aire y revisa la programación. También puedes estudiar si tu tarifa encaja con las horas de uso. Si el equipo no alcanza la temperatura o funciona siempre al máximo, conviene pedir una revisión.
Conclusión: calcula con tus datos y no con una cifra genérica
Saber cuánto consume una bomba de calor no consiste en encontrar un número universal. Consiste en relacionar la potencia eléctrica del equipo con sus horas de trabajo, su rendimiento y el precio que pagas por la energía. A partir de ahí, una medición del contador permite ajustar la estimación a tu casa.
La bomba puede ser una solución eficiente, pero solo si está bien dimensionada, limpia y utilizada en una vivienda que no pierda calor sin control. Antes de comprar un equipo nuevo o cambiar toda la instalación, revisa cuánto gasta el actual y qué parte del coste procede realmente de la tarifa.
Si quieres comprobar si estás pagando demasiado por la electricidad que utiliza tu hogar, consulta el comparador de luz y gas de MundoOfertas y compara con una factura reciente. También puedes volver a la página principal de MundoOfertas para encontrar más guías de ahorro energético.