IVA de la luz 2026: cuánto pagas y qué ha cambiado
IVA de la luz 2026: cuánto pagas y qué ha cambiado
Si has mirado tu última factura de la luz y te ha dado un vuelco el estómago, no eres el único. Miles de hogares españoles se han encontrado este año con una subida notable en el recibo sin haber cambiado de tarifa ni haber consumido más. La explicación no está en el precio de la electricidad en el mercado mayorista, sino en algo mucho más aburrido y mucho más determinante: el IVA. En 2026, el Gobierno ha movido el tipo impositivo de la luz dos veces, y quien no esté al día se lleva un susto al abrir el PDF de Endesa, Iberdrola o Naturgy.
Vamos a dejarlo claro desde el principio, con fechas, porcentajes y ejemplos reales, y luego te explico cómo amortiguar el golpe aunque no puedas hacer nada contra el tipo de IVA que te toca pagar. Si además la factura de la luz se te suma a otros gastos que ya te ahogan, en MundoOfertas tienes herramientas gratuitas para poner cifras encima de la mesa antes de tomar decisiones a lo loco.
¿Cuánto es el IVA de la luz en 2026?
Desde el 1 de junio de 2026, el IVA de la electricidad ha vuelto al tipo general del 21% para todos los consumidores domésticos, tal y como confirman fuentes del sector como Endesa e Iberdrola en sus canales informativos. Antes de esa fecha, entre marzo y mayo de 2026, se aplicó un tipo reducido del 10% como medida temporal del Gobierno para contener el gasto energético de las familias.
Es decir: si tu factura de abril te salió más barata que la de julio, no es casualidad ni un error de la comercializadora. Es la diferencia entre pagar 10 euros o 21 euros de impuesto por cada 100 euros de consumo antes de impuestos.
Por qué ha cambiado el IVA de la luz en 2026: la cronología completa
El vaivén del IVA eléctrico no es un invento de 2026. Viene de lejos, y entenderlo te ayuda a anticipar si volverá a bajar.
El origen: Real Decreto-ley 12/2021
Todo empezó en junio de 2021, cuando el Gobierno aprobó el Real Decreto-ley 12/2021 para frenar la escalada del precio de la luz en el mercado mayorista. Aquella norma rebajó el IVA del 21% al 10% de forma temporal, algo que hasta entonces era impensable en un impuesto que llevaba años fijo en el tipo general.
2022-2023: la rebaja al 5% durante la crisis energética
Con la invasión de Ucrania y el disparo del precio del gas, el Gobierno fue más allá. Durante buena parte de 2022 y 2023, el IVA bajó hasta el 5% para los hogares con potencia contratada igual o inferior a 10 kW, siempre que el precio medio mensual del mercado mayorista superase los 45 €/MWh. Ese umbral de 45 euros funcionaba como un interruptor automático: si el precio bajaba de ahí, el IVA subía de nuevo al 10%.
2024: la vuelta progresiva al tipo general
A medida que el precio de la energía se estabilizó, el Ejecutivo fue retirando las rebajas. El tipo pasó de nuevo al 10% y, ya en 2024, la mayoría de los consumidores volvieron al 21%, manteniéndose reducciones puntuales solo para los perceptores del bono social.
2026: nueva rebaja de marzo a mayo, y vuelta al 21% en junio
Este año el Gobierno repitió la jugada: aprobó una nueva bajada temporal al 10% en marzo de 2026 como parte de un paquete de medidas frente a la subida del coste de la vida. La norma incluía una cláusula de revisión automática ligada al IPC eléctrico de abril: si la inflación de la electricidad no superaba en más de un 15% la del año anterior, la rebaja terminaría en junio. Esa condición se cumplió, y el 1 de junio de 2026 el IVA volvió al 21% general, sin prórroga.
Ojo con esto: mucha gente asume que las rebajas de IVA en la luz son permanentes una vez aprobadas. La experiencia de los últimos cinco años demuestra justo lo contrario. Son parches ligados a condiciones de mercado, y desaparecen en cuanto esas condiciones cambian.
Qué normativa respalda estos cambios
Todas estas modificaciones fiscales se publican como Real Decreto-ley en el Boletín Oficial del Estado (BOE), lo que les da carácter de urgencia y entrada en vigor inmediata, normalmente al día siguiente de su publicación. La rebaja de marzo de 2026, igual que sus predecesoras de 2021 y 2022, salió del Consejo de Ministros y se tramitó como decreto ley, no como una ley ordinaria que pase primero por el Congreso. Eso explica por qué estas medidas pueden aprobarse y retirarse con tanta rapidez: no requieren el mismo proceso parlamentario que una reforma fiscal permanente, y el Ministerio para la Transición Ecológica suele ser quien impulsa la propuesta ante la subida de los índices de precios energéticos que publica el INE cada mes.
Ese dato del Instituto Nacional de Estadística, el IPC de la rúbrica de electricidad, es precisamente el que se usa como termómetro para decidir si una rebaja se prorroga o se retira, como ocurrió con la cláusula que puso fin a la reducción del IVA en junio de 2026.
El Impuesto Especial de la Electricidad: el otro impuesto que casi nadie menciona
El IVA no es el único tributo que encareció tu recibo en 2026. Existe otro, mucho menos conocido, que se mueve en paralelo: el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE), un tributo estatal que se aplica sobre la base imponible de la factura antes del propio IVA.
Su tipo general es del 5,11269632%, una cifra tan precisa que parece sacada de una calculadora rota, pero así consta en la normativa. Durante la misma ventana de marzo a mayo de 2026, el Gobierno lo redujo al 0,5%, el mínimo que permite la Directiva europea de fiscalidad energética, y además suspendió temporalmente el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), que grava a las generadoras y que estas suelen repercutir indirectamente en el precio final.
Desde el 1 de junio de 2026, el IEE volvió también a su 5,11269632% habitual. El resultado es que la subida de tu factura en junio no vino de un solo impuesto, sino de dos que se movieron a la vez y se multiplican entre sí, porque el IVA se calcula sobre una base que ya incluye el IEE.
Cómo se calcula el IVA en tu factura de la luz: ejemplo paso a paso
Aquí es donde la teoría se vuelve práctica. Imagina una factura con un consumo eléctrico de 50 euros antes de impuestos, más 8 euros de término de potencia y otros costes regulados, lo que da una base de 58 euros.
Con el tipo reducido (marzo-mayo 2026):
- Base: 58 €
- IEE al 0,5%: 0,29 €
- Subtotal: 58,29 €
- IVA al 10%: 5,83 €
- Total: 64,12 €
Con el tipo general (desde junio 2026):
- Base: 58 €
- IEE al 5,11269632%: 2,97 €
- Subtotal: 60,97 €
- IVA al 21%: 12,80 €
- Total: 73,77 €
Casi 10 euros de diferencia en una factura modesta, solo por el cambio de tipos impositivos, sin que hayas consumido ni un kWh más. En hogares con mayor consumo, como los que tienen aire acondicionado, calefacción eléctrica o coche eléctrico, esa diferencia se dispara con facilidad por encima de los 20 o 25 euros al mes.
Quién se libra parcialmente del 21%: bono social y colectivos vulnerables
Los beneficiarios del bono social eléctrico cuentan con un descuento adicional sobre el PVPC que actúa de forma independiente al IVA, pero no están exentos de pagar el tipo general una vez finalizan los periodos de rebaja generalizada. Dicho de otro modo: el bono social te descuenta un porcentaje de la factura antes de impuestos, pero después se aplica igualmente el IVA vigente en cada momento sobre esa cantidad ya reducida.
Si crees que puedes optar al bono social y todavía no lo has pedido, te interesa revisar los requisitos y el proceso completo para solicitarlo, porque combinado con una buena elección de tarifa es la vía más efectiva para amortiguar cualquier subida de impuestos.
Cuánto sube tu factura al pasar del 10% al 21%: ejemplos con distintas potencias
No todos los hogares notan igual el cambio. Aquí tienes tres perfiles habituales en España, con una base imponible mensual estimada antes de impuestos:
- Piso pequeño, potencia de 3,3 kW, consumo bajo: base de 35 €. Con IVA al 10% paga unos 38,7 €; con IVA al 21%, unos 42,3 €. Diferencia: 3,6 € al mes.
- Vivienda familiar, potencia de 4,6 kW, consumo medio: base de 70 €. Con IVA al 10% paga unos 77,4 €; con IVA al 21%, unos 84,7 €. Diferencia: 7,3 € al mes.
- Casa con aire acondicionado y coche eléctrico, potencia de 5,75 kW: base de 140 €. Con IVA al 10% paga unos 154,8 €; con IVA al 21%, unos 169,4 €. Diferencia: 14,6 € al mes.
En un año, ese último perfil puede llegar a pagar más de 170 euros solo por la diferencia de tipo impositivo entre unos meses y otros. Y esto sin contar que el propio precio de la electricidad en el mercado mayorista fluctúa por su cuenta.
IVA de la luz para autónomos y empresas: ¿se aplica igual?
Sí, el tipo de IVA de la electricidad es el mismo para particulares que para autónomos y empresas: 21% desde junio de 2026, tras el paréntesis del 10% entre marzo y mayo. La diferencia real no está en el porcentaje, sino en qué se puede hacer con ese IVA después.
Un autónomo o una empresa que use la electricidad para su actividad económica puede deducirse el IVA soportado en la factura de la luz en su declaración trimestral, siempre que el suministro esté vinculado, aunque sea parcialmente, a la actividad. Esto significa que, en la práctica, el impacto económico de la subida al 21% es menor para quien tributa por IVA que para un hogar particular, que no tiene forma de recuperar ni un euro de ese impuesto. La Agencia Tributaria (AEAT) exige, eso sí, que la factura esté a nombre del negocio o que se pueda justificar el porcentaje de uso profesional cuando el suministro es mixto, como ocurre con quienes trabajan desde casa.
Si tienes un pequeño negocio con un consumo eléctrico alto (un obrador, un taller, una peluquería), vigilar la potencia contratada tiene aún más impacto que en un hogar, porque cualquier ineficiencia se multiplica por el volumen de actividad y, aunque el IVA se recupere, el Impuesto Especial de la Electricidad no es deducible del mismo modo.
El IVA de la luz en España frente al resto de la Unión Europea
España no es una rareza en Europa por gravar la electricidad con IVA, pero sí se mueve en la banda alta cuando el tipo está en el 21%. Según los datos que recopila Eurostat sobre fiscalidad energética, países como Alemania aplican un 19% a la electricidad doméstica, mientras que otros como Malta mantienen tipos reducidos por debajo del 10% de forma permanente, no como excepción temporal ligada a una crisis.
Lo llamativo del caso español es precisamente eso: la inestabilidad. La mayoría de países europeos fijan un tipo y lo mantienen años sin cambios, mientras que en España hemos pasado por el 21%, el 10% y el 5% en menos de un lustro, con cláusulas de revisión automática que hacen casi imposible planificar el gasto energético a medio plazo si no sigues la actualidad normativa de cerca. Para una familia media esto se traduce en un ejercicio de vigilancia constante que en otros países simplemente no hace falta.
¿Volverá a bajar el IVA de la luz en 2026 o 2027?
A día de hoy no hay ninguna medida aprobada ni anunciada oficialmente para una nueva rebaja del IVA de la luz tras el regreso al 21% en junio de 2026. Las rebajas anteriores siempre han estado condicionadas a picos de precio en el mercado mayorista o a episodios de inflación energética elevada, así que su reaparición dependerá de cómo evolucione el coste de la electricidad, no de un calendario fijo.
Sinceramente, no me atrevería a apostar por una vuelta al 10% antes de que haya una nueva escalada de precios que lo justifique políticamente. Lo que sí es previsible es que, si el invierno trae una subida fuerte del gas o la electricidad en Europa, el Gobierno recurra otra vez a esta misma palanca fiscal, porque ya ha demostrado ser rápida de aplicar y fácil de explicar a la ciudadanía.
Cómo reducir el impacto del IVA en tu factura aunque no puedas cambiar el tipo
El IVA lo fija el Estado y no hay forma de negociarlo con tu comercializadora, pero sí puedes actuar sobre la base sobre la que se calcula. Cuanto más bajes tu consumo y tu potencia contratada, menor será el importe final aunque el porcentaje de IVA se mantenga en el 21%.
- Revisa la potencia contratada: muchos hogares pagan por más kW de los que realmente necesitan. Ajustarla puede reducir el término fijo de la factura, que también tributa.
- Compara PVPC frente a mercado libre: según el momento del año y tu patrón de consumo, uno u otro puede salirte más barato. Te lo explicamos con detalle en nuestra guía sobre PVPC o mercado libre de luz.
- Aprovecha la discriminación horaria: desplazar el uso de lavadora, lavavajillas o la carga del coche eléctrico a las horas valle puede compensar buena parte de la subida del IVA.
- Revisa tu factura línea por línea: entender qué conceptos pagas te permite detectar cobros indebidos o potencias mal dimensionadas. Aquí tienes una guía práctica para leer tu factura de la luz sin perderte.
- Vigila tu consumo diario real: si no sabes cuánto gasta tu casa al día, es difícil optimizar nada. Puedes comparar tu caso con cifras reales de consumo en España en este análisis detallado.
Diferencia entre el IVA de la luz y el IVA del gas
El gas natural sigue un recorrido fiscal parecido al de la electricidad, pero no siempre de forma sincronizada. Ambos suministros han tenido rebajas temporales de IVA en los últimos años vinculadas a la crisis energética, pero el Gobierno no está obligado a mover los dos tipos a la vez, y de hecho no siempre lo ha hecho. Si tienes caldera de gas o calefacción central, conviene que revises de forma independiente qué tipo de IVA aplica a tu suministro de gas en cada momento, porque asumir que es el mismo que el de la luz puede llevarte a calcular mal tu presupuesto mensual.
Qué hacer si la subida de impuestos te está ahogando el presupuesto
Aquí va una realidad incómoda: para muchas familias, esta subida del IVA no es un matiz contable, es la diferencia entre llegar a fin de mes o no. Si la factura de la luz se suma a otras deudas (tarjetas de crédito, préstamos personales, hipoteca) y notas que cada vez te cuesta más cubrirlo todo, el problema ya no es solo energético.
En ese caso, antes de dejar de pagar recibos o acumular impagos, tiene sentido hacer números con calma. Puedes usar nuestro simulador de deudas para ver si te compensa reunificar tus préstamos y reducir la cuota mensual total, liberando margen para absorber gastos fijos como la luz o el gas. Y si lo que necesitas es liquidez puntual para cubrir un bache concreto, nuestro comparador de préstamos personales te permite ver condiciones de varias entidades sin comprometerte a nada.
Lo que no conviene hacer nunca es dejar de pagar la factura de la luz sin avisar a la comercializadora. Empresas como Iberdrola, Endesa o Repsol suelen ofrecer aplazamientos o fraccionamientos si contactas antes de que llegue el corte de suministro, algo mucho más manejable que dejar que la deuda crezca con intereses de demora.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el IVA de la luz en 2026?
Desde el 1 de junio de 2026 el IVA de la electricidad es del 21%, el tipo general. Entre marzo y mayo de 2026 se aplicó un tipo reducido del 10% como medida temporal del Gobierno, que finalizó al cumplirse la cláusula de revisión ligada al IPC eléctrico de abril.
¿Por qué ha subido el IVA de la luz en junio de 2026?
Porque la rebaja aprobada en marzo de 2026 tenía fecha de caducidad automática. La norma establecía que, si el IPC eléctrico de abril no superaba en más de un 15% el del año anterior, el tipo reducido dejaría de aplicarse en junio. Esa condición se cumplió y el IVA volvió al 21%.
¿El Impuesto Especial de la Electricidad también ha subido?
Sí. El IEE pasó del 0,5% aplicado durante la rebaja temporal al 5,11269632% habitual desde el 1 de junio de 2026. Este impuesto se calcula sobre la base de la factura antes del IVA, así que su subida encarece también el cálculo final del IVA.
¿Hay algún colectivo exento de pagar el 21% de IVA en la luz?
No existe una exención total del IVA por ser beneficiario del bono social. Lo que reciben estos hogares es un descuento previo sobre el precio de la energía, pero después se aplica el IVA vigente en cada momento sobre el importe ya rebajado, igual que al resto de consumidores.
¿Volverá a bajar el IVA de la luz próximamente?
No hay ninguna rebaja aprobada tras el regreso al 21% en junio de 2026. Las bajadas anteriores siempre han respondido a picos de precio energético o inflación elevada, así que una nueva reducción dependería de que se repitan condiciones similares, no de un calendario fijo del Gobierno.
¿Qué puedo hacer si no llego a pagar la factura por la subida de impuestos?
Contacta con tu comercializadora antes del corte para pedir un aplazamiento, revisa si tienes derecho al bono social y ajusta la potencia contratada a tu consumo real. Si el problema viene de varias deudas acumuladas, un simulador de reunificación puede ayudarte a reducir la cuota mensual total y ganar margen.
En resumen
El IVA de la luz en 2026 ha hecho el mismo recorrido que en años anteriores: rebaja temporal, condición de revisión, y vuelta al tipo general en cuanto el contexto de precios lo permite. No es un impuesto sobre el que tengas margen de negociación, pero sí puedes actuar sobre la potencia contratada, el tipo de tarifa y tus hábitos de consumo para que la subida al 21% duela lo menos posible. Y si el aumento de la factura eléctrica se suma a otras deudas que ya te cuesta sostener, no esperes a que se acumulen los impagos: revisa tu situación con nuestro simulador de deudas y valora si reunificar te da el respiro que necesitas.