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Depósito a plazo fijo: qué es, cómo funciona y cuánto puedes ganar

MundoOfertas · 13 min de lectura

Depósito a plazo fijo: qué es, cómo funciona y cuánto puedes ganar

Tienes dinero parado en cuenta corriente y cada vez que miras el extracto piensas lo mismo: esto no me está dando nada. La inflación lo va erosionando despacio, los gastos de mantenimiento te van picoteando, y tú sigues sin mover ficha. Si te suena familiar, el depósito a plazo fijo es probablemente la primera opción que deberías entender antes de dar cualquier otro paso.

No es el producto más sofisticado del mundo, eso es verdad. Pero tiene algo que casi ningún otro producto tiene: sencillez absoluta y un riesgo prácticamente inexistente. Sabes lo que entra, sabes lo que sale, y sabes cuándo. Sin sorpresas.

En esta guía te explico cómo funciona de verdad, cuánto puedes ganar con ejemplos de números reales, qué impuestos te van a quitar de los intereses, y cuándo tiene sentido elegirlo frente a alternativas como la cuenta remunerada o las Letras del Tesoro.

Qué es un depósito a plazo fijo

Un depósito a plazo fijo es un contrato por el que cedes una cantidad de dinero a tu banco durante un tiempo acordado (el plazo) a cambio de un tipo de interés pactado. Al vencimiento, el banco te devuelve el dinero más los intereses generados.

Tres variables lo definen todo:

  • Capital inicial: la cantidad que ingresas. Hay depósitos desde 1.000 euros hasta importes sin límite, aunque cada entidad marca sus mínimos.
  • Tipo de interés (TIN o TAE): lo que el banco te pagará por usar tu dinero. El TIN es la tasa nominal; la TAE incluye la periodicidad de los pagos y comisiones, y es la que permite comparar productos de forma justa.
  • Plazo: el tiempo que el dinero está bloqueado. Lo más habitual en España son depósitos a 3, 6, 12, 18 o 24 meses. Algunos llegan a 36 meses.

Según el Banco de España (BdE), los depósitos a plazo son depósitos que no pueden retirarse antes del vencimiento sin incurrir en algún tipo de penalización, o bien que tienen un preaviso mínimo. Esta característica es la que los distingue de una cuenta corriente o una cuenta de ahorro.

El dinero depositado en entidades españolas o de la zona euro está protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) hasta 100.000 euros por titular y entidad.

Cómo funciona exactamente: la mecánica paso a paso

Cuando contratas un depósito a plazo fijo, el proceso es siempre el mismo. Transfieres el capital a la cuenta del depósito. El banco aplica el tipo de interés acordado durante el plazo. Al vencimiento, te abona los intereses (que pueden pagarse mensualmente, trimestralmente o al final según el producto). Recuperas el capital íntegro más lo generado.

El único punto de fricción real es la liquidez. Si necesitas el dinero antes de que venza el plazo, la mayoría de las entidades aplica una penalización: suele ser la pérdida parcial o total de los intereses acumulados, aunque el capital inicial siempre lo recuperas. Algunos depósitos ofrecen cancelación anticipada sin penalización, pero pagan menos a cambio.

Tipos de depósito según plazo

No todos los plazos ofrecen la misma rentabilidad, y la relación no siempre es lineal:

  • Depósitos a corto plazo (3-6 meses): útiles para aparcar dinero que vas a necesitar pronto. La rentabilidad suele ser la más baja.
  • Depósitos a 12 meses: el plazo más contratado en España. Buen equilibrio entre rentabilidad y plazo de compromiso.
  • Depósitos a 18-24 meses: intereses algo superiores, pero implican mayor inmovilización. Tienen más sentido cuando esperas que los tipos del Banco Central Europeo (BCE) bajen (así aseguras la tasa actual durante más tiempo).
  • Depósitos a largo plazo (36+ meses): los de mayor rentabilidad en términos absolutos, pero exigen un compromiso serio de liquidez.

En junio de 2026, las tasas más competitivas en España se mueven entre el 2,50% TAE (depósitos a 12 meses en banca tradicional) y el 3,20% TAE (plataformas europeas con plazos de 36 meses). Ferratum Bank, WiZink y Openbank están entre los más activos en este segmento.

Cuánto puedes ganar: rentabilidad real en euros

Aquí es donde la mayoría de guías fallan: te dan el porcentaje pero no te dicen lo que significa en dinero real. Vamos a hacer los cálculos.

TIN vs TAE: la diferencia que importa

Antes de los ejemplos, conviene aclarar esto porque genera confusión:

  • TIN (Tipo de Interés Nominal): el porcentaje puro del interés, sin considerar la frecuencia de capitalización.
  • TAE (Tasa Anual Equivalente): el interés real anualizado, que tiene en cuenta la frecuencia de pago y las comisiones. Es el dato que debes usar para comparar productos.

Cuando el banco dice "TIN 2,80%, TAE 2,84%", la diferencia se debe a que paga los intereses mensualmente en lugar de al final del año. Para comparar dos depósitos, siempre usa la TAE.

Tres escenarios con números reales

Escenario 1: 10.000 euros a 12 meses al 2,75% TAE

  • Intereses brutos: 275 euros
  • Retención IRPF (19%): 52,25 euros
  • Intereses netos: 222,75 euros
  • Capital total al vencimiento: 10.222,75 euros

Escenario 2: 20.000 euros a 18 meses al 2,85% TAE

  • Intereses brutos totales (18 meses): 855 euros
  • Retención IRPF (19%): 162,45 euros
  • Intereses netos: 692,55 euros
  • Capital total al vencimiento: 20.692,55 euros

Escenario 3: 50.000 euros a 24 meses al 3,10% TAE

  • Intereses brutos anuales: 1.550 euros (x2 años = 3.100 euros totales)
  • Retención IRPF (19%): 589 euros anuales
  • Intereses netos totales: 2.522 euros
  • Capital total al vencimiento: 52.522 euros

Las retenciones a cuenta del IRPF se aplican en la liquidación de los intereses, pero el tipo impositivo real depende de tu renta total del ahorro ese año. Lo que el banco retiene (19%) es un pago a cuenta, no el impuesto definitivo.

Impuestos sobre los intereses: lo que se lleva Hacienda

Los intereses de un depósito a plazo fijo tributan como rendimientos del capital mobiliario en el IRPF, dentro de la base imponible del ahorro. Para el ejercicio 2026, los tramos vigentes son:

  • Hasta 6.000 euros de rendimientos del ahorro: 19%
  • Entre 6.001 y 50.000 euros: 21%
  • Entre 50.001 y 200.000 euros: 23%
  • Entre 200.001 y 300.000 euros: 27%
  • Más de 300.000 euros: 28%

El banco retiene el 19% como pago a cuenta en el momento de abonarte los intereses. Si tu tipo real es mayor porque tienes otros rendimientos del ahorro (dividendos, otras cuentas, fondos), liquidarás la diferencia en la declaración de la renta. Si es menor, te devolverán la diferencia.

Dato práctico: si eres pensionista con ingresos bajos o tus rendimientos del ahorro quedan por debajo del mínimo personal, puedes solicitar a tu banco que no aplique la retención comunicando tu situación. Conviene consultarlo con un asesor fiscal antes.

El Fondo de Garantía de Depósitos: tu red de seguridad

Esta es la principal ventaja de los depósitos frente a casi cualquier otro producto financiero. El Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGD) en España garantiza hasta 100.000 euros por titular y por entidad. Si el banco quiebra, recuperas ese importe.

Esto aplica a entidades bancarias españolas. Si contratas un depósito a través de una plataforma como Raisin, el dinero puede estar en bancos de otros países de la UE: estarás cubierto por el fondo de garantía del país de origen de ese banco (Alemania, Letonia, Malta, etc.), que debe cumplir el mismo límite de 100.000 euros según la Directiva Europea 2014/49/UE.

Para la mayoría de ahorradores, el límite de 100.000 euros cubre de sobra el ahorro disponible. Si tienes más, lo más sensato es diversificar entre varias entidades para multiplicar la cobertura.

Depósito a plazo fijo vs cuenta remunerada: cuál elegir

Son las dos grandes opciones para el ahorro conservador, y la pregunta que más se repite es cuál conviene más. La respuesta honesta: depende de cuándo necesitas el dinero.

Un depósito da más rentabilidad a cambio de inmovilizar el capital. Una cuenta remunerada paga menos pero mantiene liquidez total. Como explicamos en nuestra guía sobre cuentas remuneradas, entidades como Trade Republic ofrecían en 2026 hasta un 3,04% TAE sin inmovilización, una cifra que compite directamente con muchos depósitos a 12 meses pero sin penalización por retirar.

El depósito conviene más cuando:

  • Tienes un dinero que sabes que no vas a tocar en ese plazo.
  • El diferencial de rentabilidad frente a la cuenta remunerada es significativo (más de 0,5 puntos).
  • Quieres asegurar un tipo de interés fijo ante la expectativa de que los tipos del BCE bajen.

La cuenta remunerada conviene más cuando:

  • Necesitas liquidez inmediata o no tienes claro cuándo vas a necesitar ese dinero.
  • La diferencia de rentabilidad con el depósito es mínima o nula.
  • Quieres ir moviendo el dinero según otras inversiones o gastos previstos.

Una estrategia que funciona bien para muchos: mantener el fondo de emergencia en una cuenta remunerada con liquidez total (3-6 meses de gastos), y el resto en depósitos escalonados a distintos plazos.

Depósito a plazo fijo vs Letras del Tesoro: la otra alternativa sin riesgo

Las Letras del Tesoro son deuda pública española a corto plazo emitida por el Tesoro Público. El Estado te paga un interés fijo por prestarte dinero durante 3, 6, 9 o 12 meses. Desde la subida de tipos de 2022, han ganado popularidad como alternativa directa al depósito bancario.

Las diferencias clave:

  • Riesgo emisor: las Letras están respaldadas por el Estado español, no por un banco. Para muchos ahorradores esto se percibe como mayor seguridad, aunque ambos tienen garantías sólidas.
  • Sin retención bancaria en el cobro: los rendimientos de las Letras no llevan retención del IRPF en el momento del vencimiento (sí tributan en la declaración anual, pero el dinero llega íntegro a tu cuenta y lo declaras tú).
  • Mercado secundario: puedes vender las Letras antes del vencimiento al precio que marque el mercado ese día, lo que da algo de flexibilidad extra.
  • Mínimo de inversión: 1.000 euros, igual que muchos depósitos.

En las subastas del Tesoro Público de mediados de 2026, las Letras a 12 meses se emitían en torno al 2,35-2,50% TAE, por debajo de los mejores depósitos. La ventaja de no retener en origen puede compensar el diferencial si estás en un tramo alto de IRPF. Si quieres profundizar, tienes todos los detalles en nuestra guía sobre Letras del Tesoro.

Cómo contratar un depósito a plazo fijo

Tienes dos vías principales: tu banco habitual o plataformas europeas especializadas.

En tu banco habitual

La opción más cómoda, aunque no siempre la más rentable. Bancos como BBVA, Santander, CaixaBank, Sabadell o ING ofrecen depósitos a sus clientes, pero la rentabilidad de la banca tradicional española sigue estando por debajo de las alternativas online. Bankinter y Openbank suelen ser algo más competitivos dentro de la banca con presencia en España.

Para contratar, basta con solicitarlo en la app o en oficina. Te pedirán el importe, el plazo y confirmarás las condiciones. El dinero pasa de tu cuenta a la cuenta del depósito y el proceso queda completado.

Un aviso: algunos bancos vinculan los depósitos a la contratación de otros productos (seguros, fondos, tarjetas). Así consiguen el llamado "tipo bonificado". Antes de aceptar, calcula si el coste de los productos vinculados compensa el extra de rentabilidad. Muchas veces no lo hace.

A través de plataformas europeas

Aquí está, en general, la mejor rentabilidad. Plataformas como Raisin actúan como intermediarias y dan acceso a depósitos de bancos europeos de varios países, todos dentro de la garantía de depósitos de la UE. En junio de 2026, Raisin ofrecía hasta un 3,05% TAE a 12 meses y un 3,10% TAE a 24 meses, según datos de la propia plataforma.

El proceso es digital: creas una cuenta (verificación de identidad por videollamada o documentación), transfieres el dinero a una cuenta puente y seleccionas banco y plazo. La gestión fiscal es tuya: la plataforma envía un certificado de rendimientos a final de año para la declaración de la renta. Importa aclarar que en estas plataformas los intereses suelen llegar sin retención española, así que eres tú quien lo declara en el siguiente IRPF.

Qué pasa cuando vence el depósito (y por qué importa)

Este punto se olvida más de lo que debería. La mayoría de depósitos se renuevan automáticamente en las mismas condiciones al vencer. El problema: si los tipos han bajado desde que lo contrataste, puede que te estés renovando en peores condiciones sin darte cuenta. El banco no siempre te avisa de forma proactiva.

Lo que debes hacer antes de que venza:

  1. Comprobar las condiciones de renovación: qué tipo te ofrecen para el siguiente periodo.
  2. Comparar con alternativas actuales: puede que otro banco o plataforma ofrezca una tasa mejor.
  3. Decidir si continúas o sacas el dinero: tienes un margen de días tras el vencimiento (varía por entidad y contrato) para cancelar sin penalización.

Sinceramente, mucha gente pierde rentabilidad simplemente por no revisar el vencimiento. Pon una alarma en el calendario unos 15 días antes. Es lo más sencillo y tiene un impacto directo en lo que ganas.

Cuándo tiene sentido (y cuándo no) contratar un depósito a plazo fijo

El depósito a plazo es una buena opción cuando tienes un ahorro consolidado que no necesitas a corto plazo, los tipos del BCE están bajando (conviene asegurar el tipo actual antes de que caigan más) y buscas previsibilidad total sin asumir ningún riesgo de mercado.

No tiene tanto sentido si no tienes un fondo de emergencia cubierto. Meter todos los ahorros en un depósito sin reserva líquida es un error de planificación: si surge un imprevisto y tienes que cancelar antes, la penalización puede comerte parte del rendimiento. Primero construye ese colchón, y lo que sobre, al depósito.

Tampoco tiene sentido si tienes deudas con un interés alto. Un préstamo personal al 8-10% TAE frente a un depósito al 3% TAE es matemática pura: pagar la deuda primero te da más rentabilidad neta que cualquier producto de ahorro. Si tienes varias deudas acumuladas y no sabes por dónde empezar, nuestro simulador de deudas puede ayudarte a ordenar las opciones.

Tampoco conviene si el plazo te va a generar angustia. Si sabes que vas a querer ese dinero en cualquier momento y te va a tentar cancelar antes, la penalización se come el beneficio. En ese caso, una cuenta remunerada con liquidez inmediata es más honesta con tu perfil real.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un depósito a plazo fijo y un depósito a la vista?

Un depósito a plazo fijo inmoviliza tu dinero durante el tiempo pactado a cambio de un interés fijo. Un depósito a la vista (cuenta corriente o cuenta de ahorro) te da acceso inmediato al dinero en cualquier momento, pero no genera intereses o los genera de forma muy baja. La diferencia principal es liquidez frente a rentabilidad.

¿Puedo cancelar un depósito a plazo fijo antes de que venza?

Sí, en la mayoría de los casos puedes cancelarlo anticipadamente, pero casi siempre hay una penalización. Suele ser la pérdida de parte o de la totalidad de los intereses acumulados hasta ese momento. El capital inicial siempre lo recuperas íntegramente. Algunos depósitos ofrecen cancelación sin coste, pero ofrecen menor rentabilidad a cambio.

¿Los intereses del depósito tributan en el IRPF?

Sí. Los intereses son rendimientos del capital mobiliario y tributan en la base imponible del ahorro del IRPF. El banco retiene el 19% en el momento del pago como pago a cuenta. Si tus rendimientos totales del ahorro superan 6.000 euros anuales, el tipo aplicable sube al 21% y deberás abonar la diferencia en la declaración de la renta.

¿Está seguro mi dinero en un depósito si el banco quiebra?

Sí, hasta 100.000 euros por titular y entidad, gracias al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Si tienes depósitos en varios bancos distintos, cada uno tiene su propia cobertura independiente. Para importes superiores a 100.000 euros, la solución es diversificar entre entidades para multiplicar la protección.

¿Qué pasa si contrato un depósito en un banco europeo a través de una plataforma como Raisin?

Tu dinero queda protegido por el fondo de garantía del país de origen del banco en cuestión, que debe cubrir el mismo límite de 100.000 euros según la Directiva Europea 2014/49/UE. El proceso de reclamación, en caso de quiebra, sería con el fondo extranjero en lugar del FGD español, pero la cobertura económica es equivalente.

¿Conviene contratar un depósito a largo plazo ahora que los tipos del BCE están bajando?

En general, sí tiene lógica en un entorno de tipos a la baja. Si el BCE sigue reduciendo su tasa de depósito en 2026 y 2027 como proyectan varios analistas, asegurar hoy una rentabilidad del 3% TAE durante 24-36 meses protege frente a esa caída futura. Eso sí, implica comprometerse a no tocar ese dinero durante ese periodo.

Conclusión: un producto sencillo que funciona bien cuando se usa bien

El depósito a plazo fijo no es glamuroso. No te va a hacer rico. Pero si tienes un ahorro consolidado que no vas a necesitar durante un plazo determinado, es una de las formas más seguras y predecibles de sacarle rendimiento sin asumir riesgo de mercado.

La clave está en comparar antes de contratar (los diferenciales entre el banco de siempre y las plataformas europeas pueden suponer cientos de euros al año en depósitos de tamaño medio), vigilar el vencimiento para no renovar en automático con condiciones que ya no son las mejores, y asegurarte de que tienes cubierto el fondo de emergencia antes de inmovilizar el dinero.

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